La violencia volvió a decir presente en un encuentro del fútbol argentino, en este caso en un partido correspondiente a la fecha 12 de la Primera B Metropolitana.

Deportivo Español y Sacachispas empataban sin goles, cuando a los 40 minutos de desataron disturbios en un las gradas. Los hinchas locales se metieron en una tribuna reservada para la visita, donde estaban los familiares de los futbolistas de la visita, los jugadores no convocados y también algunos barras.

Al percibir esta situación, los nervios invadieron a los jugadores del Violeta, que empezaron a intentar que sus seres queridos puedan salir de la zona del problema e ingresen al campo de juego. En el medio volaban piedras, mientras que la policía arrojaba gases lacrimógenos.

Así, los conflictos de las tribunas se trasladaron al campo de juego y hasta pudieron verse algunos empujones. Ante este panorama, el árbitro decidió suspender el encuentro.