El deporte muchas veces nos enseña experiencias de vida y a la vez, nos da lecciones. Sin darnos cuenta, se alcanza una magnitud inusitada y que, por hache o por be, nos deja perplejos. Más que nada, porque las emociones nos lleva a eso. De esto puede dar fue el santotomesino Bruno Bianchi, reciente campeón mundial de taekwondo itf, quien todavía no sale de la emoción de haber logrado el gran sueño de su carrera.

Lo hizo en un torneo en el que hubo más de 1.000 exponentes de 30 países, que brindaron un espectáculo mayúsculo y sin precedentes. Bruno, de 29 años, está radicado hace algunos años en Buenos Aires para impulsar su carrera y trabajar paralelamente para ganarse la vida. En un abrir y cerrar de ojos se transformó en pieza clave del equipo masculino, alcanzando con cuatro medallas doradas (lucha individual, formas por equipos, lucha por equipos y rotura de potencia por equipos) y una de plata (formas), además de la condecoración de over all (el mejor competidor).

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Pavada de consagración para un atleta que nunca se dejó amedrentar ante las malas y apostó por volverse mejor. Sabía que estaba ante la gran oportunidad de su vida y no la dejó escapar. Sin embargo, tenía un incentivo más allá de lo deportivo: estaba pronto a ser padre por primera vez.

Justamente recibió en los último días, junto a su pareja, Macarena Farías, a Bautista: "Mi Agosto!! Agradecido con la vida!!" publicó en su cuenta de face, con una foto artística mostrando a todos sus más preciados tesoros. ¡Felicitaciones ambos!