Lució siempre la banda de capitán en todos los equipos en los que jugó. Siempre dio todo sobre el campo de juego. También se animó a los goles y le fue bien, con esa fuerte personalidad que siempre lo caracterizó. Con la frente bien en alto, peleó cada pelota como si fuese la última. Veinte años de trayectoria profesional lo respaldan por ese camino que da el fútbol, por su hombría de bien, por nacer con los colores de Unión que heredó de su familia.

Ahora, Héctor Pipo Desvaux goza del placer de la vida, de su familia, retirado ya del fútbol profesional, dialogó con Ovación, en donde comenzó hablando precisamente sobre cerrar ciclos en la vida y comenzar otros: "El fútbol nunca se deja en realidad pero emití un comunicado casero a comienzos de este año. Ya voy a cumplir un año sin actividad profesional y creo que era el momento, porque mucha gente me preguntaba y sentía que necesitaba comunicar esa decisión, como para dar por terminado un ciclo. Terminé el año pasado en Central Córdoba de Santiago del Estero, siendo jugador de Gimnasia y Esgrima de Jujuy, cumplí a la distancia el contrato, entonces decidimos hacer un contrato con los dirigentes, que yo me venía para Santa Fe y que no iba a participar todo el año en lo futbolístico, no podía jugar en otro club. Fue un arreglo por el desgaste que hubo durante mucho tiempo y que terminó un poco de sellar lo que fue mi retiro".

—¿Te costó tomar esa decisión luego de muchos años de estar en el fútbol?

—Fue difícil. Son muchos años. Arranqué a los 17 años en Unión a jugar al fútbol y a pensar que podría llegar a vivir de esto. Es mucho tiempo lo que se le dedica al fútbol y es un poco vivir en una burbuja, abstraído de lo que pasa en la sociedad y luego de 20 años, uno toma la decisión y cuesta, porque se encuentra con algo totalmente diferente, opuesto a lo que vivía en el fútbol.

—Salir de esa burbuja, te permite ver la vida de otra manera.

—Es otra manera de vivir, se vive un poco más tranquilo. El fútbol te lleva a vivir con mucha presión de la linda, continuamente das examen, al ser un deporte tan popular tenés que estar siempre muy bien, cuidándote en el día a día, tomando un montón de precauciones que en una vida normal, fuera del fútbol, no lo tenés que hacer. Salir un poco de la burbuja del fútbol te hace encontrar con cosas que son nuevas para uno, a los 37 años, que no tendrían que ser nuevas si no hubiese jugado al fútbol, pero nos iremos acostumbrando con el paso del tiempo.

—¿Cuánto significa volver a tu ciudad natal y a La Salle?

—Es una idea que siempre estuvo en mi cabeza. Yo nací en La Salle futbolísticamente, me desarrollé luego en Unión y creo que cerrar el ciclo futbolístico en La Salle es como ponerle un moño para que quede todo prolijo y amortiguar un poco sobre la decisión del retiro. Conozco mucha gente, fui al Colegio, he jugado ahí, por lo tanto es una linda idea poder, estar estos primeros seis meses, y tratar de disfrutar sin la presión del fútbol profesional.

"Arranqué a los 17 años en Unión a jugar al fútbol y a pensar que podría llegar a vivir de esto. Es mucho tiempo lo que se le dedica al fútbol y es un poco vivir en una burbuja, abstraído de lo que pasa en la sociedad"

—¿Ves a la liga mucho más competitiva?

—Me ha sorprendido el nivel, un muy buen nivel. Hay muchos jugadores jóvenes, así que vengo yo a subir un poquito el promedio de edad (risas), pero estoy contento por el nivel. Te soy sincero, esperé encontrarme con otra cosa y me encontré con mucha gente joven, que está muy bien físicamente, que corre mucho y que va a hacer de la liga, creo yo, un muy buen torneo.

—¿Todo esto lo viste en el torneo de verano?

—Sí, es el primer torneo que estoy jugando con los chicos, trato de disfrutar al máximo todo, espero poder estar a la altura. La Salle es una institución que viene logrando cosas importantes, sigue siendo un club en crecimiento. Hace poco logró un campeonato, donde vi a los jugadores que lo componen que son un grupo de amigos. De ahí sacan esa ventaja, el de conocerse, trataré de mi parte incorporarme o insertarme de la mejor manera.

—¿Qué balance hacés en 20 años como futbolista?

—Me deja mucha experiencia. El fútbol muchas veces te hace crecer de golpe, porque tenés que sobrellevar y soportar esa presión que siempre está. Son presiones lindas, no es la presión que tiene mucha gente de conseguir el pan para comer todos los días. Esa gente, sí sufre presión en demasía. Lo nuestro es más una presión mediática, que te hace crecer continuamente, por los errores que uno comete, por los triunfos que uno se tiene que acomodar. Te meten allá arriba, y sabés que no estás ahí arriba; es lo mismo cuando perdés. Entonces el fútbol es algo que te hace crecer de golpe, tiene muchas vivencias, que tal vez si no seguía esto no las tendría, o tal vez sí. La verdad que no sé, es una nueva vida la que estoy viviendo ahora, pero es lindo porque andás en un montón de lugares y te vas manejando solo a corta edad. El jugador de fútbol crece un poquito más rápido que el resto, porque es sacrificado, sobre todo al comienzo, cuando uno no sabe bien si va a llegar a vivir de esto o no. Es todo muy competitivo, siempre hablando de un jugador de estatus normal; o sea, obviamente que hay jugadores muy jóvenes que pegan el salto muy rápido. Un jugador como yo, que de chico he tenido que remar, luchar, ser competitivo para ir evolucionando. La verdad que estuvo muy bueno, es una linda experiencia, dejé amigos en un montón de lugares, creo que en Unión y en Jujuy es donde yo me identifico más, en donde más me ha gustado, donde dejé amigos y en donde mejor la he pasado.

—¿Qué espacio le das a Unión en tu vida?

—Soy hincha de Unión al igual que mi familia. Desde chico con Unión me han pasado cosas muy fuertes, desde jugar con todos los chicos en aquellas finales para que Unión no descienda a la "B" Metropolitana. Después había un técnico que trajo muchos jugadores de experiencia y terminamos jugando todos los chicos, donde logramos dejar a Unión en la categoría. Fue muy fuerte, en ese momento estábamos solos. Unión se podría haber ido a la tercera categoría y andá a saber cuándo hubiera vuelto. Unión siempre será el equipo de mi ciudad, con el que me crié, siempre está en mi cabeza desde lo futbolístico y nunca va a dejar de estar.

—¿Pensás volver a Unión desde otro lado, aportando lo tuyo?

—Soy técnico, ya me recibí, tengo el título, considero que puedo ser DT, me gusta. He sido mucho tiempo capitán en los equipos en que estuve, entonces puedo saber sobre el manejo de grupo, que está bueno. La posibilidad de trabajar en Unión siempre está, los dirigentes saben siempre que estaré a disposición de Unión para lo que necesiten.

—¿Cómo es hoy la relación con los dirigentes de Unión?

—Es normal, nos conocemos todos porque somos de Santa Fe, porque la dirigencia fundamentalmente en su seno siempre se va trasladando, comisión tras comisión, después hay gente nueva como lo es Luis Spahn. Hay muchachos que son nuevos, que también los conozco. He estado hablando con Luis (Spahn) también. Ellos saben de mi preparación, saben que soy de Unión, después se verá si en algún momento necesitan que les pueda dar una mano, siempre estaré a disposición de Unión. Soy de la casa y acá en Santa Fe nos conocemos todos, se pueden pedir referencias, me considero capacitado como para asumir algún rol en algún momento pero no más de eso. Y si en algún momento, es muy largo el trecho para que yo pueda tener alguna posibilidad, ya sea como DT, como manager, como en inferiores, creo que las puertas alguno las dejó abiertas. Después tenemos el tema de aquella promoción, que hay mucha gente que le ha generado un poco de resquemor, esa promoción que ganamos que justo estaba Nereo (Fernández) también. Pero ha quedado demostrado, Nereo ha vuelto y está en un gran nivel y se han hablado muchas cosas de esa promoción y quedó demostrado que lo que hicimos en ese momento fue cumplir con un contrato, nos debíamos a otro equipo y tuvimos que jugar con la suerte de ganar y Unión quedó en el camino. Nosotros lo sufrimos, pero uno tiene que entender que nos debíamos a ese equipo.

—¿Qué fue lo que te marcó estar en Gimnasia?

—Gimnasia fue el mejor paso en Primera División, fue realmente donde mejor rendí, donde hice goles importantes. Fue el mejor momento mío, en la mejor edad. Vivir en Jujuy te da una tranquilidad que no te la da en ningún otro lado del país, es un lugar muy tranquilo, muy seguro. Futbolísticamente fue un lugar donde rendí, es un lugar donde estuve cuatro años y medio, estuve muy arraigado a ese lugar, dejando muchos amigos.

"Soy hincha de Unión al igual que mi familia. Desde chico con Unión me han pasado cosas muy fuertes, desde jugar con todos los chicos en aquellas finales para que Unión no descienda a la "B" Metropolitana"

—También sos ingeniero industrial, ¿Estás abocado a esa profesión?

—Es algo bueno que tendría que repetirse más seguido en muchos de los chicos que arrancan. Haber podido estudiar me da la tranquilidad de tener una opción más en estos momentos, donde el retiro te pega, te marca, te deja un poco desamparado, porque uno sale del fútbol y tiene que acomodarse a algo nuevo. Nunca estuve convencido de trabajar de la ingeniería en sí, pero es lo que me ha servido y me está sirviendo para encarar distintos proyectos, de eso no hay duda. Es algo positivo que tiene que seguir creciendo, sobre todo cuando el jugador de fútbol recién arranca, que por ahí el horizonte no está muy claro.

—¿Por qué el jugador se obnubila con el fútbol y no le da prioridad también al estudio?

—El fútbol mueve mucho dinero. Cuando lo ganás, más en este momento, lo ganás de muy chico, entonces, cuando hay dinero de por medio, empezás a perder un montón de valores y principios que te llevan a traerte mucho más de lo que es la vida misma. Uno tiene que estar preparado para vivir 80 años no para vivir 15 o 20 que tiene el fútbol. Ese es el error que mucha gente comete, el hecho de pensar solamente en corto plazo. Gracias a Dios, pude pensar un poquito más allá y saber que la opción de llegar estaba, pero la opción de no llegar también estaba. Estaban las dos presentes, por las dudas seguí estudiando y hoy en día estoy agradecido de esa decisión que tomé. Fue una decisión personal, ni siquiera fue una presión familiar.

—¿Cómo ves un año después a aquel Pipo que fue futbolista?

—Un poco más tranquilo. Me costó ese año sin jugar y obviamente uno estando afuera, yo me daba cuenta que podía estar. Ya en este momento, es como que de a poco me voy dando cuenta de que todo ha ido pasando, que cada vez más soy un exjugador profesional. A medida que pasa el tiempo, esa herida, de haberme retirado como todos, el paso del tiempo la va curando y ya metiéndome de lleno en otros proyectos, que no tienen nada que ver con el fútbol, pero que empiezan a ser parte de esta nueva vida que hemos decidido vivir a partir del retiro.

—¿Qué significó el fútbol para vos?

—Un trabajo, que es único. Lo que se siente en el fútbol, solamente lo puede describir el futbolista, es algo hermoso, por lo que te mueve, por lo que es el folklore, de lo que te conoce la gente, por las puertas que abre y por las amistades que uno va haciendo en los distintos equipos que uno va jugando. Me siento un privilegiado de haber tenido la chance de haber jugado profesionalmente, que es algo que muchos quieren hacer y lamentablemente, muchos quedan en el camino.