El descalabro futbolístico e institucional de Arsenal no tocó fondo con el descenso, sino que amenazó con ser aún mayor. Es que al actual plantel le deben dos meses de salarios y eso, sumado a la intimación de la Superliga por la no presentación de la declaración jurada, podría traer mayores consecuencias.

En primer lugar, los futbolistas del club en los últimos dos días que no fueron a los entrenamientos por la falta de pago y analizan¡ron no jugar mañana ante Racing, por el partido postergado por lluvia de la 25ª fecha, algo que finalmente no ocurrirá.

Los dirigentes están buscando los fondos necesarios para cancelar los salarios mientras cubren otros baches que surgen inesperadamente. Tal es el caso del embargo por deuda levantado por Ricardo Caruso Lombardi, a quien debieron pagarle 15 millones de pesos.

Así, entre el reclamo de los jugadores, los recursos que se desviaron para levantar un embargo y la intimación de la Superliga, el futuro de Arsenal, además de ser de B Nacional, es cada día más oscuro.

Mientras tanto, Racing espera poder sumar esos tres puntos para seguir con chances de clasificarse a la Copa Libertadores 2019.