En qué consistió el duro informe de Lamolina tras el escándalo en Floresta

Nicolás Lamolina detalló los incidentes que protagonizaron jugadores y miembros del cuerpo técnico de All Boys ante Godoy Cruz.

12:48 hs - Miércoles 14 de Octubre de 2026

El escándalo que envolvió al encuentro entre All Boys y Godoy Cruz no terminó con el pitazo final. Nicolás Lamolina presentó su informe arbitral y describió una sucesión de episodios que transformaron el partido disputado en Floresta en una jornada caótica, con diez integrantes del conjunto local expulsados y una interrupción de 24 minutos en el tramo decisivo.

El detonante fue una decisión que el árbitro debió corregir sobre la marcha. A los 43 minutos del complemento, Lamolina sancionó penal para Godoy Cruz por una infracción de Iván Zafarana que había ocurrido fuera del área. El defensor recibió la tarjeta roja y, en medio de las protestas, regresó al campo con un celular para mostrarle al juez la repetición de la acción.

La escena desató un tumulto. Integrantes del cuerpo técnico y futbolistas suplentes de All Boys ingresaron al terreno de juego para reclamar, mientras el entrenador Fabián Nardozza también fue expulsado. Tras una prolongada deliberación, el árbitro dio marcha atrás con el penal y sancionó un tiro libre directo.

La demora fue tan extensa que el segundo tiempo se prolongó hasta los 77 minutos. Ahora, el documento presentado por Lamolina expone las conductas que atribuyó a cada uno de los involucrados y deja el caso en manos de las autoridades disciplinarias.

El celular que desató el conflicto y los detalles de la suspensión

En su descargo, Lamolina puso el foco en Héctor Capurro y Agustín Prego, dos integrantes de la delegación de All Boys a quienes identificó como participantes centrales de la protesta.

Según el árbitro, ambos ingresaron al campo con teléfonos celulares que aparentemente contenían imágenes de la jugada del penal. Además, sostuvo que incentivaron a otros miembros del banco de suplentes a sumarse a los reclamos, pese a que no estaban autorizados a ingresar al terreno.

El juez describió una situación de pérdida de control que obligó a detener el partido durante 24 minutos. También consignó que debió intervenir la Policía para retirar a algunos de los protagonistas y restablecer las condiciones necesarias para continuar.

Una vez que se normalizó el escenario, Lamolina explicó su decisión a los capitanes de ambos equipos. El árbitro sostuvo que la rectificación del fallo se realizó después de advertir que el contacto había sido fuera del área y que, tras completar las expulsiones, el encuentro pudo reanudarse.

La polémica tuvo un antecedente durante el mismo complemento: Lamolina había sancionado otro penal por una supuesta mano que no existió y Martín Pino terminó enviando el remate al travesaño. Sin embargo, el episodio del cierre concentró la mayor parte de las controversias por la invasión y las sanciones posteriores.

Quiénes quedaron comprometidos por el informe arbitral

La nómina de expulsados incluyó a futbolistas, colaboradores y miembros del cuerpo técnico. Zafarana fue señalado tanto por la infracción que motivó su primera expulsión como por regresar con un celular, increpar al equipo arbitral y mantener una conducta intimidatoria.

En el caso de Lionel Jara, el informe consignó que habría intentado pelearse a golpes de puño con un adversario, además de increpar a los árbitros. Matías Rodríguez, por su parte, fue informado por insultar al equipo arbitral tras ingresar al terreno de juego.

Entre los integrantes del cuerpo técnico, el preparador físico Maximiliano Luzzi fue acusado de acercarse de manera intimidatoria al asistente número uno y proferir insultos. Nardozza, en tanto, fue responsabilizado por el comportamiento general de su banco y por la invasión del campo.

La lista se completó con los auxiliares Emiliano Díaz y Luis Brandán, el preparador físico Ignacio Cardozo y los colaboradores Capurro y Prego. En estos últimos casos, Lamolina aclaró que no pudo exhibir las tarjetas rojas en el campo porque no figuraban en la nómina de personal auxiliar autorizado.

A ese panorama se suma la expulsión previa de Marcelo Alberto Pascutti, asistente técnico de Nardozza, quien había recibido la roja a los 76 minutos.

Una previa complicada y un desenlace que puede traer sanciones

El informe también incluyó una explicación sobre el retraso del inicio. El encuentro estaba programado para las 19, pero comenzó media hora más tarde debido a disturbios en las inmediaciones del estadio entre la Policía y simpatizantes locales.

Según Lamolina, el jefe del operativo le comunicó que no estaban dadas las garantías para comenzar y solicitó 30 minutos para restablecer la seguridad. El árbitro aseguró que informó el cambio de horario a ambas instituciones y que el partido comenzó sin nuevos inconvenientes.

La jornada terminó con un saldo disciplinario que excedió ampliamente una discusión habitual por un fallo arbitral. Diez integrantes de All Boys quedaron informados por los incidentes, en un partido que tuvo una rectificación arbitral, una invasión al campo de juego y una interrupción de 24 minutos.

Las consecuencias deportivas dependerán de las resoluciones que adopten los organismos competentes. Mientras tanto, el informe de Lamolina dejó asentada la versión arbitral de una noche que quedó marcada por el descontrol y por una de las secuencias más insólitas del fútbol de ascenso.