Van tres carreras del calendario, primero fue en el Juan y Oscar Gálvez de la Capital Federal, posteriormente vino el Juan Manuel Fangio de Rosario, y en la tercera y última fecha, en la provincia de Mendoza. Los resultados en pista no fueron los esperados, producto de estar en un período lógico de adaptación al auto y a la categoría.

Nos referimos a Manuel Nicolás Luque, piloto de nuestra ciudad, que tiene 24 años de edad y que con la amabilidad que lo caracteriza habló con Ovación sobre su presente en la máxima categoría del automovilismo nacional.

Ante la consulta de qué balance puede hacer hasta ahora, tras haberse cumplido tres fechas, Luque señaló que "es muy poco el que puedo hacer ya que van recién tres fechas, y las tres fueron muy complicadas. En Buenos Aires, nos estábamos adaptando, en el equipo en sí no estuvimos muy firmes y nos costó a todos estar adelante. En la final veníamos muy bien pero, por errores, un toque, una mancha de aceite que había dejado Canapino, no nos dejó terminar la carrera, pero veníamos entre los diez dando buena pelea".

"De la carrera de Rosario no pudimos hacer ningún balance porque nos tocó una partida de gomas de lluvia vieja, del año pasado, y el compuesto ese cuando queda guardado se pone muy duro. Había mucha diferencia con Julián Santero y Matías Rossi. Ellos tenían el compuesto nuevo y se sentía mucho la diferencia. En el caso de Damián Fineschi tenía el viejo y también estuvo muy complicado", explicó sobre la prueba desarrollada en el sur de la provincia.

Sobre la competencia en tierras mendocinas, dijo: "Veníamos bastante mejor, no sé si bueno, porque estamos lejos de donde queremos estar, pero el equipo tenía unas actualizaciones aerodinámicas, y se llegó a terminar en el auto de Rossi y Santero. En el auto de Damián y en el mío nos dejaron las actualizaciones viejas, y teníamos un desbalance de carga muy grande. Teníamos mucha tendencia de trompa, muy desbalanceado, porque había alguna de las actualizaciones de adelante y en las de atrás no".

Y agregó: "No le encontramos la vuelta durante el fin de semana en esa cuestión, estuve probando varias cosas, como la dirección y en los entrenamientos, me dediqué a probar algunas cosas. El domingo, no probé, me dediqué a correr como estaba el auto, en tanques llenos había andado bien, mejor que Damián y Julián, un segundo más rápido, pero a uno de Matías, y es mucha todavía la diferencia. Eso es lo que estamos trabajando con el equipo".

Finalmente, señaló: "Luego en la carrera veníamos bastante bien, dentro de nuestras posibilidades, pero me pegó Urcera, me relegó un par de puestos, faltando dos curvas, pero hicimos una carrera más inteligente".

El próximo fin de semana, la cuarta fecha del Súper TC2000 será en el imponente trazado de Potrero de los Funes, en la provincia de San Luis, sobre lo cual Manu comentó: "En Potrero creo que vamos a estar mejor posicionados, porque vamos a tener las actualizaciones aerodinámicas, ya vamos a ir más enteros. Tenemos varias cosas para probar, creo que podremos ir mejorando, y estar más cerca de lo que pretendemos".

Más sensaciones

En cuanto a qué diferencias notaba entre el Corolla y el auto con el que le tocó salir campeón de TC2000, expresó que "el auto es diferente al que manejé el año pasado, con una dirección más lenta, hay que manipularlo más a la hora de manejar. En el Fluence había que tratar de no mover mucho el volante para que no se te ponga de costado. A este le tenés que generar el greep al auto, porque es muy diferente. No tiene velocidad de tránsito y tenés que andar haciendo curvas en v".

En relación a las diferencias entre el Súper TC2000 y el TC2000, que lo tuvo como protagonista el año pasado, Manuel Nicolás Luque expresó que "la categoría también es diferente, lo noto a la hora de correr, son más sucios acá. Igual hay que adaptarse, me ha pasado ya, así que no es novedad, cuando uno está en el primer año, fui a los comisarios deportivos y no me dieron ni cinco. En el TC2000 también fue igual, al principio sucedió igual, después en el último año le pegaba alguno y no pasaba nada, y me daban a mí y al otro lo terminaban excluyendo. Entonces creo que se va haciendo el peso con el correr de las carreras".

La consulta era ineludible, y fue si ya soñaba con la competencia a desarrollarse en el Callejero de Santa Fe. Fue más que contundente al señalar: "Estoy soñando tener un buen rendimiento en el auto, estamos necesitando de un resultado. Primero consolidarnos dentro de los diez primeros y después tener algún que otro destello. Tenemos que buscar dar un salto de calidad inmediatamente, estoy preocupado en eso y por suerte estamos trabajando. Veo que Damián y yo estamos al mismo nivel, tenemos mucha diferencia con Matías, y no lo entendemos".

Finalmente, se mostró muy orgulloso de formar parte del Toyota Gazoo Racing Argentina, el equipo oficial de la marca japonesa y el respaldo de la categoría, sobre lo cual expresó: "El estar en un equipo oficial es una satisfacción, obviamente que está bueno, tengo un gran respaldo de la categoría. El presidente Abrazián me dio un gran apoyo, la gente de Toyota obviamente, y Darío Ramonda fue muy abierto y realmente un señor. Viajamos a Córdoba, nos preguntó qué pasaba y le van buscando la vuelta y la solución. Me siento confiado en lo que podamos hacer. Es importante señalar que están buscando alternativas para hacernos funcionar mejor".