Cuando Eduardo Domínguez ratificó la misma formación que venía de perder en Tucumán muchos se sorprendieron y se animaron a expresar que nuevamente Colón estaría desprotegido en la mitad de la cancha a la hora de contener, con apenas un volante de contención como Adrián Bastía.

Y el Polaco se bancó todas y dejó hasta la última gota de sudor en su afán por conseguir los tres puntos. Ni bien terminó el partido se atrevió a apuntar que "fue un partido feo, ninguno de los dos quería perder, pateamos poco al arco, situaciones hubo poca, queríamos ganar pero no se pudo".

Más adelante, cuando siguió en su análisis de un nuevo empate 0 a 0, el experimentado mediocampista apuntó que "nosotros estábamos dispuestos a hacer un juego que ellos supieron controlar bien, fuimos más adelante sin muchas situaciones, es un campeonato muy duro, ahora tenemos la Copa Argentina, se vienen partidos muy importantes.".

Este tipo de partidos la premisa inicial es no perder, más teniendo en cuenta que Colón jugaba en condición de local. Por eso Bastía reafirmó que "siempre si no se pueden ganar no hay que perder, no lo ganamos pero tampoco lo perdimos, en el segundo tiempo hicimos un esfuerzo enorme".

Y antes de despedirse confirmó que "este fue mi último Clásico, el fútbol me dio mucho y es hora cuando termine el contrato de disfrutar con mi familia, ya habrá tiempo para emocionarme, recordar todo lo que pasé como jugador, la vida no se termina".