El equipo diridigo por Rubén Forestello se impuso por 1 a 0 con un gol de cabeza marcado por el defensor Sergio Ojeda
17:54 hs - Sábado 25 de Julio de 2026
Estudiantes de Río Cuarto derrotó este sábado en condición de local a Tigre por 1 a 0 y logró un triunfo clave en su objetivo de evitar el descenso. Con un gol de cabeza de Sergio Ojeda, el equipo del sur cordobés logró su segunda victoria en el año y se ilusiona con la permanencia.
Estudiantes de Río Cuarto ganó su segundo partido en el 2026
Pese a presentar una formación con mayoría de suplentes con la idea de preservar titulares para la revancha con Nacional de Montevideo por los playoffs de la Copa Sudamericana, Tigre salió a imponer condiciones en su visita al León del Imperio, por la primera fecha del Clausura
Los locales, necesitados de sumar para escapar a la zona de descenso directo, no lograron hacerse con el control de la pelota en los primeros minutos de juego y ensayaron algunas aproximaciones ofensivas con remates de media distancia.
Siro Rosané probó desde afuera del área y sacó un remate que se fue afuera. Luego hizo lo mismo Elías Cabrera, pero para el elenco que orienta Diego Dabove.
El Matador tuvo más la pelota, contó con algunas situaciones, pero no pudo desequilibrar en el contexto de un partido de escaso relieve técnico. Al cabo de los primeros 45', ambos equipos quedaron en deuda. Los dos debían mejorar si pretendían quedarse con los tres puntos.
En el complemento, el elenco local intentó adelantarse unos metros en el campo rival. Con la intención de darle un poco más de movilidad a su equipo, el entrenador visitante mandó a la cancha a Gonzalo Pity Martínez, que le dio más juego y variantes de ataque al elenco de la zona norte del Gran Buenos Aires.
Estudiantes no lograba generar opciones, pero a la salida de un córner, el defensor Ojeda puso con un cabezazo el primer gol del partido para el conjunto riocuartense. Así, con una jugada de pelota parada, el León del Imperio halló el camino para la apertura de la pizarra.
Tigre se fue en busca del empate y, con centros, trató de abrir la defensa rival que se aferró con todo a la mínima ventaja que había logrado en el marcador.
En este contexto, el arquero de Estudiantes de Río Cuarto, Lucas Bruera, se convirtió en una pieza clave para que el equipo aguantara el resultado ante la insistencia del Matador en los últimos minutos.
El equipo de Forestello obtuvo así una victoria vital en su lucha por mantenerse en la máxima categoría del fútbol argentino. El once cordobés ganó por segunda vez en el año, ya que el pasado 26 de febrero, como local también había derrotado por 2 a 0 a Huracán.