Gimnasia derrotó a Quimsa por 68-56 en el Socios Fundadores, cerró la serie final por 4-2 y conquistó la segunda Liga Nacional de su historia. Sebastián Carrasco fue la gran figura de la noche y elegido MVP de las Finales.
12:00 hs - Domingo 21 de Junio de 2026
La fiesta fue completa en Comodoro Rivadavia. Gimnasia y Esgrima venció a Quimsa por 68 a 56 en un Socios Fundadores colmado y se consagró campeón de la temporada 2025/26 de la Liga Nacional de Básquet. Con este triunfo, el conjunto patagónico selló la serie final por 4-2 y volvió a levantar el trofeo más importante del básquet argentino.
Después de una campaña memorable y una definición cargada de emociones, el equipo dirigido por Pablo Favarel escribió una nueva página dorada en su historia al conseguir el segundo título de Liga Nacional para la institución.
Una serie que tuvo de todo entre Gimnasia y Quimsa
Gimnasia construyó gran parte de su consagración en Santiago del Estero. Allí dio el golpe al ganar los dos primeros partidos de la serie frente a Quimsa y luego ratificó su dominio en Comodoro al quedarse con el tercer encuentro para colocarse 3-0.
Parecía una definición encaminada, pero la Fusión reaccionó. Los santiagueños se quedaron con los juegos cuatro y cinco y le pusieron suspenso a unas Finales que habían comenzado con un claro dominio del conjunto sureño.
Sin embargo, cuando la presión se hizo más fuerte, Gimnasia respondió con personalidad y carácter para cerrar la historia en casa.
Carrasco lideró la noche perfecta
El gran protagonista de la consagración fue Sebastián Carrasco. El base chileno anotó 19 puntos y se transformó en el líder ofensivo de un equipo que volvió a apoyarse en una defensa sólida para controlar a Quimsa.
Los parciales de 18-10, 20-21, 13-12 y 17-13 reflejaron el desarrollo de un partido intenso, aunque siempre con Gimnasia manejando la ventaja y encontrando respuestas en los momentos clave.
La actuación de Carrasco durante toda la serie le permitió quedarse además con el premio al Jugador Más Valioso de las Finales, reconocimiento que coronó su extraordinario rendimiento.
Cuando sonó la bocina final, el estadio explotó. Jugadores, cuerpo técnico e hinchas celebraron una conquista que se construyó con sacrificio, convicción y una enorme fortaleza mental.
Gimnasia resistió la remontada de Quimsa, cerró la serie frente a su público y volvió a inscribir su nombre en la historia grande del básquet argentino. Comodoro Rivadavia tuvo su noche soñada y el Mens sana volvió a ser campeón.