Me iba a retirar cuando me fracturé la mandíbula, pero mi mujer me trató de cagón". Pablo Guiñazú se sometió a las 100 preguntas de revista El Gráfico y contó una anécdota especial.

Luego de firmar su arribo a Talleres y previo a su debut oficial con la camiseta albiazul, el Cholo sufrió una lesión que lo llevo a estar largos meses parado y pensó en dejar el fútbol. Luego, siguió adelante, se recuperó y jugó la parte final del torneo que decretó la vuelta del Matador a Primera División.

"Me levanto con una sonrisa todos los días y espero lo bueno que me va a deparar la vida. Intento estar siempre alegre", reveló el Cholo como uno de sus secretos para mantenerse activo a los 39 años.