El presente marca que en el actual equipo titular que viene colocando Leonardo Carol Madelón, de las últimas 3 presentaciones, hay dos jugadores que vienen de la Escuelita del Fútbol Tatengue, ellos son el mediocampista central Nicolás Bruna y el volante “todoterreno” Sebastián Caballero.

Después de haber tenido una buena actuación ante Defensa y Justicia, uno de los protagonistas máximos de la “B” Nacional, el Perro Caballero recibió a Ovación en su casa y habló de todo lo que significa venir remando desde abajo para llegar a lo que tanto soñó: defender los colores del club de sus amores en el fútbol profesional.

“Lo que estoy viviendo es un sueño, soy muy feliz por este presente, pero se que no logré nada todavía. Esto recién comienza y se que no tengo que bajar los brazos, si no me resigné cuando veía y acompañaba a los chicos desde una platea o en el banco de suplentes menos lo voy a hacer ahora. Yo estoy a disposición del técnico y del equipo, afuera o adentro siempre pensando en Unión”, fue la primera frase que dejó el santafesino que hoy se mueve por el carril derecho del elenco de la Avenida.

Lógicamente que antes de comenzar a hablar del presente deportivo del equipo, el centro de la entrevista fue referirnos de lo que significa para un futbolista de las canteras albirrojas llegar a un plantel profesional de fútbol.

“Desde los 4 años que estoy en Unión, soy hincha de este club y sufro por los colores. Es mi segunda casa, pasé por muchos momentos lindos cuando era chico y de los otros también cuando fui creciendo, pero siempre tuve en claro que mi sueño era jugar con la rojiblanca y hoy lo estoy cumpliendo, por eso no me puedo dar el lujo de dar ventajas”.

—Además por el sacrificio que hacen tus seres queridos.

—Seguro, mis padres se bancaron muchas cosas para ayudarme y eso lo tengo bien claro. Fueron fundamentales en todo lo que estoy viviendo, como mis hermanos también, la familia siempre banca.

Lo que cuesta vale

Es evidente que uno de los temas más remanidos en Santa Fe, tanto sea en Unión como en Colón es la necesidad de que en los planteles superiores lleguen jugadores de las canteras para no incorporar futbolistas que arriben libres de otros clubes o con el pase en su poder.

“Es cierto que a los chicos que venimos desde abajo siempre nos costó un poco más tener chances porque los muchachos que a veces llegan desde afuera tienen más experiencia que los que estamos desde abajo… por eso digo que siempre nos costó el doble, pero contra eso no queda otra que trabajar duro y con responsabilidad”, comentó Caballero.

—Sí, pero a veces depende de los dirigentes de turno.

—Es cierto, pero siempre estuve mentalizado en que iba a tener mi oportunidad y espero seguir por este camino.

—Son pocos los chicos que llegan desde la Escuelita.

—La verdad que sí, el camino es muy largo y pasan muchas cosas, por eso algunos dejan de jugar o se van a otro equipo, pero esto es lo que sucede en todos los equipos. Es la parte más fea porque también uno se hace de amigos que después siguen en otro club.

El momento más duro

Aunque hoy Sebastián vive y siente lo que es estar dentro de un equipo titular, pero pasó por muchas etapas duras: “Me acuerdo que debuté con Ariel Catinot como técnico en una última fecha ante Aldosivi en Mar del Plata cuando tenía 17 años y después cuando llegó el Turco Alí volví a mi divisional, hasta que me tuve que ir a Deportivo Merlo, sin haber vuelto a jugar en Unión”, referenció el mediocampista derecho.

—¿Y cómo lo tomaste?

—Fue difícil, complicado, pero irme a Merlo lo tomé como un paso más en mi corta carrera, además es lo que puede volver a pasar de irme a otro lado, me sirvió para madurar en varios aspectos… desde lo humano y obvio que desde lo deportivo.

—¿Qué marca para vos éste presente?

—Que debo aprovecharlo, se donde estoy parado y por lo que estoy peleando dentro de un muy buen grupo. Ojalá que podamos pelear hasta lo último por el ascenso, es lo que siento como hincha de Unión y sino habrá que seguir luchando porque no podemos tirar la toalla.