Estudiantes sacó a relucir esta noche su mística copera con una verdadera hazaña. Enfrentó a Nacional en La Plata con la obligación de ganarle por dos goles para meterse en octavos de la Copa Libertadores, se complicó más cuando le convirtieron de entrada, jugó un impecable segundo tiempo y construyó un 3-1 para el recuerdo.

A los tres minutos, Paulo Zunino apareció por el segundo palo tras un córner desde la derecha que picó en el área y cabeceó para abrir la cuenta en favor de los uruguayos. Gonzalo Bergessio podría haber aumentado enseguida pero disparó alto.

Después comenzó a crecer el conjunto de Leandro Benítez, Facundo Sánchez remató al palo y Lucas Melano exigió de cabeza a Esteban Conde.

El complemento se abrió con un penal: un tiro de Mariano Pavone se topó con la mano de Bergessio y a los 16' Juan Otero convirtió de penal a la derecha del arquero.

A los 23', Melano recibió tras una buena jugada por la derecha y puso al frente al Pincha, que así era tercero y se llevaba el boleto a la Copa Sudamericana. Pero el premio consuelo no conformaba y la tensión se mantuvo en el trámite. A los 30', Bergessio se despidió por segunda amarilla, y a los 34' Rodrigo Braña lo siguió por el mismo motivo.

Ya 10 contra 10, Melano tuvo un mano a mano que se le fue por arriba y Santiago Romero respondió con un cabezazo al palo. A los 42', se escapó Pavone y pareció que Diego Arismendi lo bajó en el área, aunque la jugada se prestaba para la polémica.

Mario Díaz de Vivar no dudó, cobró, y a los 44' repitió Otero para sellar el milagro. Por último, a los 49', Christian Oliva dejó con nueve a la visita. El Pincha había redondeado una noche increíble para atesorar el segundo boleto a octavos del Grupo F.