Gabriel Heinze protagonizó este martes en cancha de Temperley una conferencia de prensa caliente y de tintes reveladores después de la dura eliminación de Vélez de la Copa Argentina a manos de Central Córdoba de Santiago del Estero. En principio bancó el juego de su equipo, pero después contó que los jugadores decidieron quiénes pateaban los penales, se peleó con un periodista y terminó apurando a los dirigentes por refuerzos.

"Me quedo conforme con el juego, porque es lo que el partido requería. Después está lo que es ese pase final o ese remate incorrecto, pero considero que la forma en la que había que buscar este partido era así", opinó.

Después, contó cuál fue su mensaje a los integrantes del plantel, plagado de juveniles, tras el traspié: "Les dije que esto es parte de su profesión, que ellos tienen responsabilidades como futbolistas y que ahora tienen que tragar toda esta mierda. Ellos tienen que madurar muy rápido, el fútbol actual se lo pide a gritos. Está mal pero es lo que tienen en este momento". Y agregó: "Un chico de 19 años errando un penal me imagino cómo está, pero es parte de esta profesión".

El Gringo explicó además que "los jugadores deciden quiénes patean los penales, la decisión es exlusivamente de ellos", lo que derivó en un cruce chispeante con un cronista. Y confesó: "Se sufre esto, para mí no hay otra cosa que mi profesión. El sufrimiento es doble por los chicos".

Por último, se le consultó por los refuerzos que pretende (sólo arribaron los arqueros Lucas Hoyos y Alexander Domínguez, cuyo transfer no llegó a tiempo para que debute hoy), y quedó claro que ése es el tema que lo desvela.

"Ya no depende más de mí, el club sabrá en qué dirección ir, yo ya lo tengo todo claro. Que vengan pronto no, porque pronto es ya y no aparecen, pronto ya está con nosotros porque los chicos ya se fueron hace bastante", aludió respecto a Santiago Cáseres, muy bien vendido a Villarreal, y a Mauro Zárate, que desairó al club para recalar en Boca.

"Donde estamos no vamos por el camino de la competitividad. Nos falta gente, hemos perdidos gente muy importante. Yo lo que hablo tengo que cumplirlo, lo que necesito es que cumplan los demás. Vine hace seis, siete meses con las cosas muy claras, el día que no se respete no hay más que hablar", amenazó.

Amplió luego que pretende futbolistas "de los puestos que se nos han ido", y agregó: "Sé la situación de la institución. Tengo que ser muy claro, muy honesto, hacen falta jugadores porque lo que no se puede hacer es debilitar futbolísticamente al equipo. Que lleguen esta semana. Hay que tomar conciencia. El problema no es Heinze, el problema es Vélez. Costó mucho sacar a este equipo, muchas horas de mucha gente y me da bronca, se tiene que seguir por este camino. No sé si la palabra es impotencia pero sí preocupación, sí cansancio".