Martes 01 de Julio de 2014
Nadie puede negar que el papel de los orientales no estuvo a la altura de lo esperado. En sus tres participaciones en el grupo H sólo un empate contra Rusia, que quedó eliminado, y derrotas contra Argelia y Bélgica.
Pese a ello, este equipo está muy lejos de aquella que obtuvo el cuarto puesto en el Mundial del 2002 siendo locales. En pleno de un recambio generacional y sin jugadores como Park Ji-Sung, es un equipo que busca recuperar el nivel y, sobre todo, las individualidades.
Sin contemplar esto, los jugadores fueron recibidos de muy mala manera por los aficionados y hasta les tiraron caramelos. El hecho podría resultar menor en nuestras tierras, pero lo cierto es que en la cultura asiática es sinónimo de humillación, comparable con escupir en el rostro en occidente.
