El fútbol, además de ser la dinámica de lo impensado, es el estado de ánimo de cada hincha. Es el termómetro de muchas cosas y la posibilidad de reír o amargarse con un simple balón que se convierte en gol o se va afuera.

El último mes para los equipos santafesinos fue una clara muestra de situaciones originadas en base a los resultados, que pusieron o sacaron a Colón y Unión dentro del lote de clasificados a una copa internacional.

La semana anterior, los sabaleros festejaban por partida doble: volvían a estar entre los 11 mejores con un partido menos y el rival de toda la vida se quedaba fuera de esa franja después del triunfo de Defensa y Justicia sobre Independiente.

Apenas unos días después, la situación fue a la inversa: Colón perdió en Córdoba y automáticamente dejó los lugares de privilegio. Y en lo que fue la continuidad de la 25ª fecha (quedan tres partidos pendientes), Unión volvió a sumar de a tres en Santa Fe, incluso marcando tres goles, para recuperar posiciones y ubicarse entre los que están ingresando a la segunda copa en importancia a nivel continental.

Muchos aspectos deben tenerse en cuenta, no solamente para los equipos santafesinos, sino para el resto a la hora de hacer números en esta recta final. Está claro que los partidos directos siguen entre elencos involucrados en alcanzar dicho objetivo. Y un punto importante en la definición es la diferencia de goles, aspecto que favorece más a los rojiblancos y que puede darle una mano en el conteo final.