La descomunal patada que nadie vio: ¿La más feroz de la Copa Libertadores?
En el empate 1 a 1 entre Racing y Wanderers de Uruguay, el defensor Leandro Grimi le propinó un planchazo al arquero charrúa, Leonardo Burián, y sólo vio la amarilla. El "1" del equipo uruguayo publicó las secuelas.
Viernes 08 de Mayo de 2015
Fue amarilla. Era para roja, tal vez. Aunque terminó morada la cosa… El planchazo de Grimi sobre Burian, el arquero de Wanderers, todavía deja tela para cortar. Principalmente cuando el dolor y la marca, todavía, queda sobre la tetilla del agredido, que no puede creer lo que pasó. Y mucho peor: la sanción del juez brasileño Pericles Cortés.
A los 21’ ST, el lateral de Racing fue a buscar en el área chica una pelota aérea con la pierna arriba y clavó sus tapones en el pecho del golero. Sí, dolió.“Fue una patada brava. Me duele un poco, sobre todo la marca de los tapones que tengo en el pecho. Pensé que lo expulsaba. Si el arquero va con las manos y vos vas con el pie y le das una patada en el pecho, si no es roja eso, nada lo es. Le mostré la marca al juez y le dije ‘si esto no es roja, te tienen que pegar un tiro adentro de la cancha para que sea roja’. Se reía y me dijo ‘tenés razón’”, contó Burian, todavía extrañado por la respuesta del árbitro. Fuente: Diario Uno Mendoza