La agresión del jugador Diego Souza a Javier Correa en el duelo por los octavos de final de la Copa Sudamericana entre San Pablo y Colón, disputado en Brasil, parece que casualmente pasó inadvertida en la Comisión de Arbitraje de Conmebol, asegura el sitio Infobae y agrega que ese organismo de la Confederación Sudamericana de Fútbol está presidida, justamente, por un brasileño: Wilson Seneme.

En el partido que se disputó hace 10 días en San Pablo, Brasil, los hechos sucedieron en la mitad de la cancha: el mediocampista del conjunto paulista golpeó de atrás al delantero en un alto del histórico triunfo del Sabalero como visitante.

Según Infobae, se trata de la misma Comisión y el mismo presidente que la noche del 23 de marzo del 2017 se ocupó de observar en video la reacción de Lionel Messi con el árbitro Sandro Ricci en el partido entre Argentina y Chile, por Eliminatorias, a pesar de que las autoridades del encuentro habían señalado que no escucharon nada. Aquella vez sí se actuó de oficio y fue suspendido el argentino.

Esa terna, compuesta por Sandro Ricci y los asistentes Emerson Augusto de Carvalho y Marcelo Van Gasse, luego fue premiada y concurrió representando a Conmebol y a su país, Brasil, a la Copa del Mundo Rusia 2018.

Este tipo de diferencias no colaboran para proyectar el juego limpio que tanto se pregona desde la FIFA y que todos queremos ver en nuestro deporte. Argentina, a través de su representante en la Comisión de Arbitraje, debería observar que este tipo de hechos no pasen inadvertidos.

Diego Souza fue apenas amonestado en San Pablo-Colón y el jueves 16 de agosto podrá estar en el partido de vuelta, en el Cementerio de los Elefantes. La doble vara de la Comisión Arbitral de la Conmebol lo hizo posible no actuando de oficio, como correspondía.