Ovación
Martes 05 de Diciembre de 2017

La FIFA analiza cambiar la sede del Mundial 2022

En un informe divulgado por medios mexicanos, la designación de Qatar, envuelta en el escándalo por los sobornos podría ser un motivo, correría peligro y la intención sería mudar el evento a América del Norte.

Además del problema geopolítico que enfrenta Qatar en sus fronteras para organizar el Mundial 2022, el escándalo por corrupción en la adjudicación de la sede mantiene de cabeza a la FIFA, buscando una solución.

Entre jerarcas del órgano rector del fútbol existe ya consenso necesario para generar una alternativa urgente que evite la cancelación del torneo posterior a Rusia 2018.

La preocupación en FIFA no ha sido expresada oficialmente a la opinión pública; sin embargo, durante la semana del reciente sorteo mundialista, un informante allegado a uno de los miembros del Consejo Directivo del organismo mundial confió al diario Récord que es prioritario el caso en la agenda del presidente Gianni Infantino, quien ha pedido a colaboradores cercanos encontrar soluciones, a fin de asegurar, ya que sí se jugará el Mundial de 2026, "donde y como sea", según reveló. No ha existido decisión "más tóxica para FIFA" que la de entregar el de 2022 a Qatar, agrega.

La preocupación aumentó en las semanas recientes por el juicio que se realiza en Estados Unidos contra sobornos en 2010 para que el país árabe ganara la sede; las acusaciones que se han destapado provocaron que estos días, en Moscú, los integrantes del Consejo de FIFA aceleraran pláticas sobre las opciones para evitar que el Mundial posterior al de Rusia se suspenda.

Uno de los testigos clave en la investigación, Alejandro Burzaco, reveló en el juicio que 25 directivos con voto en el Comité Ejecutivo de FIFA recibieron millones en sobornos por apoyar a Qatar, que derrotó a EU en la carrera de hace siete años. La semana anterior, Luis Bedoya, extitular de la Federación de Colombia, aceptó y detalló cómo un enviado qatarí les hizo una oferta a varios dirigentes para 'hacer lobby'.

El Comité Organizador de Qatar 2022 ha mantenido un inusual silencio ante el escándalo, mientras las pruebas siguen apareciendo en Brooklyn tras los arrestos del FIFAgate de hace un par de años, y el organismo internacional de futbol tampoco ha podido entregar pruebas que demuestren su transparencia. Parecen resignados a tener que dejar que paguen los infractores, a sacrificar el torneo en busca de mantener la continuidad de la Copa.