Luego de brillar en Colón, donde se convirtió el capitán y gran referente, Germán Conti arregló su llegada a Benfica a cambio de casi 5.000.000 de euros. El Flaco viajó a Portugal, firmó su contrato y volvió a Santa Fe para disfrutar de sus vacaciones antes de comenzar a transitar los primeros pasos de su nueva carrera futbolística.

El excapitán sabalero llega a uno de los clubes más grandes de Portugal, ya que junto a Porto y Sporting Lisboa se reparten los títulos locales y son los principales participantes en los certámenes europeos, como lo son la Champions League y la Europa League.

De hecho Las Águilas disputarán la próxima temporada la fase previa de la Champions League, donde buscarán la clasificación a la instancia de grupos, con un plantel renovado con figuras de primer nivel internacional, entre ellos el Flaco Conti.

Pero hay un dato que no pasa desapercibido con el Benfica, y se trata de la maldición que tiene en las competiciones europeas, ya que no gana un título desde principios de 1960 y desde esa fecha hasta hoy perdió ocho finales en las competiciones de clubes más importantes del Viejo Continente.

La leyenda

Bela Guttman es una de esas figuras del mundo del fútbol que han generado más noticias después de muerto que en vida. Su trayectoria como entrenador y su legado está asociado al Benfica, con el que consiguió dos Copas de Europa consecutivas a principios de los 60. En tres temporadas en el club ganó también dos ligas. Pese a esa brillante hoja de servicios, Guttman y el Benfica no llegaron a un acuerdo de renovación y el austro-húngaro dejó su maldición para la historia. "En cien años desde hoy el Benfica sin mí no ganará una copa europea". 55 años y ocho finales continentales perdidas más tarde, su amenaza sigue vigente.

22 equipos y la gloria junto a Eusebio

Guttman entrenó a 22 equipos de once países a lo largo de su carrera. Fue campeón de liga en Hungría, Portugal, Brasil y Uruguay. Nacido en 1900, como jugador fue profesional en Hungría, Austria y Estados Unidos. Su carácter trotamundos hace que sea el único técnico en la historia del fútbol que ha dirigido finales de Copa de Europa y Copa Libertadores de América. Fue precisamente en la máxima competición continental donde se forjó la leyenda de Guttman en los banquillos.

En 1959 firmó por el Benfica después de entrenar al Oporto y le hizo campeón en su primera temporada. Fue la época más gloriosa del club, con dos Copas de Europa seguidas. En la final del 61 vencieron por 3-2 a un Barcelona que había eliminado al Madrid, ganador de las cinco primeras ediciones, en semifinales. Meses más tarde de levantar el trofeo de clubes más importante, la entidad lisboeta fichó a un chico de 19 años llamado Eusebio que con el tiempo se convertiría en uno de los mejores futbolistas de siempre. Un curso después de tocar la gloria contra el Barcelona repitieron presencia en la final, donde esperaba el Madrid de Di Stéfano, Puskas y Gento. Los blancos llegaron 2-0 al descanso pero el vendaval se desató en una segunda mitad de época en la que el Benfica marcó cinco goles para acabar imponiéndose por 5-3.

Una estatua contra la maldición

En febrero de 2014, cuando el Benfica ya había perdido siete finales continentales de manera consecutiva, el club portugués levantó en los aledaños del estadio de Da Luz una estatua en honor a Guttman en la que está con las dos Copas de Europa conseguidas durante su mandato, las únicas del Benfica en toda su historia. En el acto de inauguración, enmarcado en los festejos por el 110 aniversario del club, el vicepresidente dijo que no se trataba de algo para detener la maldición. Si lo era, no funcionó. Pocos meses después llegaba su particular octava al perder por penales contra el Sevilla en la final de la Europa League.

Desde que Guttman dejó su maldición, el Benfica jugó ocho finales europeas. Salvo en una que fue goleado por el Inter de Milán, perdió cinco por un gol de diferencia y dos desde el punto fatídico. Una ante el PSV en Copa de Europa y la mencionada contra el Sevilla en 2014. Un año antes había mordido el polvo en la misma competición ante el Chelsea con un gol de Branislav Ivanovic en el minuto 93.

Finales perdidas desde la marcha de Guttman en 1962:

Copa de Europa:

1962/63: Vs Milán1964/65: Vs. Inter de Milán1967/68: Vs. Manchester United1987/88: Vs. PSV1989/90: Vs. Milán

UEFA/Europa League:

1982-83: Vs. Anderlecht2012/13: Vs. Chelsea2013/14: Vs. Sevilla

El Benfica tuvo una época dorada en los principios de la década del sesenta. Por aquel entonces, el elenco portugués festejaba ni más ni menos que el bicampeonato de la Champions League: en 1961, derrotando por 3 a 2 al Barcelona de los húngaros Sándor Kocsis y Ladislao Kubala, mientras que en la edición siguiente con goleada 5-3 sobre el mítico Real Madrid de Alfredo Di Stéfano y Farenc Puskas. ¡Sí!, las "Águilas" lograron la hazaña coronándose ante dos de las potencias del mundo.

Luego de tamañas proezas, el entrenador lusitano, Bela Guttman, solicitó a la directiva del club un aumento salarial para continuar en el cargo. Sin embargo, los ejecutivos del Benfica no sólo se negaron, sino que lo despidieron de forma injustificada.

Tras la sorpresiva salida del entrenador más ganador de la historia del Benfica, Guttman envió una maldición que ya superó las cinco décadas y hasta hoy sigue vigente: "Sin mí, el Benfica no ganará un título europeo en 100 años", fueron sus palabras, y desde entonces los portugueses, con la nueva derrota de hoy ante el Sevilla, acumularon ocho finales cargadas de frustraciones.

Las finales perdidas por el Benfica

1963: (Champions League) Milan 2-1 Benfica

1965: (Champions League) Inter 1-0 Benfica

1968: (Champions League) Manchester UD 4-1 Benfica

1983: (Copa UEFA) Anderlecht 1-0 Benfica

1988: (Champions League) PSV 6-5 Benfica (Por penales)

1990: (Champions League) Milan 1-0 Benfica

2013: (Europa League) Chelsea 2-1 Benfica

2014: (Europa League) Sevilla (4) 0-0 (2) Benfica (penales)