Ovación
Jueves 30 de Noviembre de 2017

Lanús: tan cerca, tan lejos

El Granate perdió ante Gremio y no pudo quedarse con la primera Copa Libertadores de su historia. El conjunto de Jorge Almirón venía de dejar en el camino y de dar vuelta las series ante San Lorenzo de Almagro y River

Jamás en sus 102 años de historia Lanús había llegado a la final de la Copa Libertadores de América y por ende jamás había estado tan cerca de llevársela, pero la realidad es que se topó con un adversario, Gremio de Porto Alegre, que fue superior en todos los indicadores y al cabo resultó un merecido campeón.

Lanús estuvo lejos, muy lejos de parecerse siquiera al aguerrido y contundente equipo que había eliminado a San Lorenzo en cuartos de final y a River en semifinales, acaso atrapado por la responsabilidad y por la expectación que había generado en la multitud que se dio cita en La Fortaleza.

Sin embargo, la hipótesis más valedera, la que se revela menos objetable es la que repone que el fútbol es un deporte en el que las virtudes que uno no alcanza a consumar se explican por los aciertos del otro.
Y Gremio, que en condición de local había sacado una diferencia exigua a través del oportunismo de Cícero a siete minutos del final, fuera de su casa se hizo más fuerte, más confiable y más en su salsa.

Firme y ordenado abajo, paciente y fluido en el medio y filoso en ataque, sobre todo cuando dispuso de los espacios ofrecidos por un Lanús demasiado estirado en el campo, los de Río Grande do Sul jugaron un primer tiempo espléndido.

Fernandinho con un certero zurdazo tras un grosero error de José Luis Gómez y Luan con un gol de extrema belleza, apilada y toque sutil por encima de Esteban Andrada, sellaron un acumulado de 3-0 que asomó irremontable y que irremontable fue.

Lanús mejoró en la segunda etapa, es cierto, un poco por duplicar su caudal emocional y otro poco porque su rival se decidió a administrar la renta, pero ni el descuento de penal establecido por José Sand ni la posterior expulsión de Ramiro alcanzaron a representar estímulos traducibles en el juego y en el resultado.

Quedó, para el correntino Sand, subrayado sea de paso, el honor de haber sido el mejor jugador de su equipo y el de haber terminado como el máximo anotador de la competencia, con nueve goles en 14 partidos.

Gremio llegó al tricampeonato de América, por cuanto antes había ganado las ediciones de 1983 y 1995, a expensas de Peñarol de Montevideo y Atlético Nacional de Medellín, en ese orden.

Y su conductor Renato Gaùcho ha quedado en el bronce por constituirse en el primer brasileño que ganó la Libertadores como jugador y como entrenador, antes en el 83 y ahora en 2017, en la versión número 58 de la máxima competencia del área sudamericana.

El ránking de países ganadores de la Libertadores es encabezado con Argentina con 24 (7 Independiente, 6 Boca, 4 Estudiantes de La Plata, 3 River Plate y una Argentinos Juniors, Racing Club, San Lorenzo y Vélez Sársfield), mientras que Brasil suma 18: 3 Gremio, San Pablo y Santos; 2 Cruzeiro e Internacional y una Atlético Mineiro, Corinthians, Flamengo, Palmeiras y Vasco da Gama.

En materia de subcampeonatos Argentina acumula una decena, con cuatro de Boca, dos de River, dos de Newell's, uno de Estudiantes y otro Lanús.

De los diez equipos argentinos que jugaron la final de la Copa Libertadores sólo Lanús y Newell's no han podido llevarla a sus vitrinas.