La evolución clínica marcará la disponibilidad de Lionel Messi para la Selección Argentina luego de sufrir una distensión en el isquiotibial izquierdo.
Jueves 12 de Febrero de 2026
Lionel Messi volvió a quedar en el centro de la escena, pero esta vez por un parte médico que sacudió a Inter Miami y a la Selección Argentina. El rosarino padece una distensión en el isquiotibial izquierdo y su presencia en los próximos compromisos quedó supeditada a la evolución muscular.
Parte médico de Leo Messi
El cuerpo técnico de Las Garzas decidió preservarlo tras constatar una sobrecarga que derivó en una lesión fibrilar de bajo grado. La molestia se manifestó luego del amistoso ante Barcelona de Ecuador, donde el capitán albiceleste evidenció merma en la zancada y menor explosividad en los cambios de ritmo.
Ante este panorama, el club optó por reprogramar el compromiso frente a Independiente del Valle, inicialmente pautado en Puerto Rico. La decisión responde a criterios estrictamente preventivos: evitar una recaída en una zona sensible para un futbolista cuya estructura de juego depende de la aceleración corta, el desequilibrio en el uno contra uno y la capacidad de ruptura entre líneas.
Impacto en la Selección Argentina
Más allá del contexto de pretemporada en la MLS, la preocupación se traslada al plano internacional. La cercanía de compromisos oficiales obliga a un seguimiento minucioso del proceso de recuperación. En lesiones de este tipo, los plazos pueden oscilar según la respuesta al tratamiento kinésico y la readaptación progresiva a las cargas de alta intensidad.
En el entorno de la Selección predomina la cautela. Si la cicatrización muscular evoluciona sin contratiempos y el jugador supera satisfactoriamente las pruebas de potencia y resistencia específicas, no debería haber impedimentos para su retorno. Sin embargo, cualquier precipitación podría comprometer la estabilidad del grupo muscular afectado.
Inter Miami, mientras tanto, ajusta piezas en su andamiaje ofensivo. La ausencia de Messi no solo implica perder gol y asistencia, sino también el faro futbolístico que ordena los tiempos y administra la posesión en campo rival. La recuperación del capitán será, en definitiva, una carrera contra el calendario y contra la fragilidad natural de una zona que exige máxima precisión en cada movimiento.