En una combi blanca y rodeado de hombres de negro que medían más de dos metros y que tranquilamente podrían ser agentes de la vieja y ya extinguida KGB. Así llegó Lionel Messi a Rusia para jugar un amistoso el sábado 11 de noviembre contra la selección local, en lo que será la inauguración oficial del estadio estadio Olímpico Luzhnikí. El capitán argentino llegó con Javier Mascherano, ladero inseparable de la Pulga y otro de los convocados para los amistosos ante Rusia y Nigeria.

El gran operativo de seguridad del astro argentino mucho tiene que ver con las amenazas recibidas hace días atrás en donde el grupo terrorista ISIS difundió unas imágenes en donde se veía al jugador del Barcelona sangrando en uno de sus ojos. Los organizadores del Mundial están muy preocupados por este tema y por eso han incrementado la seguridad en las conferencias de prensa, así como también en los entrenamientos y en los días de partido.

Por su parte, ya está confirmado que Messi no participará del segundo amistoso, ante Nigeria el próximo martes 14 de noviembre. El partido se disputará en la ciudad de Krasnodar, situada unos 1.276 kilómetros al sur de la capital Moscú, próxima a la orilla del Mar Negro.