Sábado 28 de Octubre de 2023
El sueño del seleccionado argentino, Los Pumas, de jugar los siete partidos de la RWC se cumplió, aunque no pudieron terminar con una medalla colgada del cuello. Siempre que tocó la pelota, el wing Mateo Carreras generó problemas para sus rivales. Confirmó el dicho de que el tamaño no es todo y en un deporte en que el físico es fundamental, su metro 73 y 84 kilogramos no fueron un impedimento para superar a rivales más grandes.
Argentina, después de un comienzo desalentador frente a Inglaterra en la primera fecha, se fue recomponiendo y se quedó hasta el final del torneo. Su sueño era jugar la final, pero se encontraron con los All Blacks en el camino. El rugby argentino sigue dando que hablar y una vez más, como en las RWC de 2007 y 2015, volvió a ganarse su lugar entre los cuatro mejores equipos del mundo.
"También es muy triste por el grupo, porque no sabemos si se va a volver a repetir. Por cómo entrenamos en el Mundial, tengo la perspectiva de que este grupo está para más y queda el sabor amargo del cuarto puesto", analizó Mateo Carreras. El back tucumano comentó que "nos faltó ser constantes, tuvimos muy buenos momentos y errores, no sé si de desconcentración, pero sí no forzados. Si vos me preguntabas antes de arrancar el partido, confiaba al 100% en los 33 de este grupo. Es frustrante reintentar, saber que estás mejor, saber que le ganas en territorio, saber que le ganas en el contacto y por una caída de pelota o un error volver para atrás, por ese te queda ese gusto amargo y es frustrante".
El back de la escuadra nacional aseguró que "si nos tocaba jugar esos 20 minutos (tiempo extra) creo que estábamos nuevos. Acá las decisiones las toma el capitán y todos lo hacemos, si dicen palos, alcanzamos la pelota para los palos y si dicen line, vamos a ganar el line. Yo estoy seguro de que si íbamos a 20 minutos más, lo ganábamos porque el equipo estaba nuevo". En el mismo sentido consignó que "ahora te puedo decir que en el vestuario estamos todos óptimos y creo que eso es parte gracias al staff, un trabajo que no se ve tanto, en la parte física y como hemos trabajado. Es gracias a ellos que estamos tan bien".
Un emblema del rugby argentino
Con su actuación ante Inglaterra, y en la que fue su última actuación en la Copa del Mundo, Agustín Creevy quedó entre los cuatro jugadores que más cantidad de tests ha disputado en la historia en el torneo. El ranking histórico de actuaciones mundialistas es liderado por el neozelandés Samuel Whitelock con 25 tests, y ahora Creevy se unió al trío de escoltas, que conforman el inglés Jason Leonard y el neozelandés Richie McCaw (ambos ya retirados), con 22 actuaciones.
“Orgullo de este equipo. Vivimos los últimos 5 meses juntos en donde no hubo ni un pero. Fue increíble cómo se vivió y como se entrenó. Lo disfruté mucho. No se merecen las cosas, las cosas pasan. El grupo tiene muchísimo futuro. Tiene chicos líderes. Tenemos buen equipo para rato”, expresó el platense Agustín Crevy.
En el mismo sentido consignó que "obviamente hay cosas para corregir pero el equipo terminó siempre con la vara alta y tratando de dejar a Los Pumas en lo más alto. No hay nada que reprocharse”.
El hooker del combinado nacional manifestó que "el primer partido nos costó mucho. Nos traicionaron los nervios. No fue el juego que queríamos mostrar. De a poco hubo mejorías, hasta en el partido con los All Blacks. Hoy podría haber sido para cualquiera".
No hay retiro todavía para el excapitán. El hombre que sigue rompiendo récords. "La idea de firmar con Sale es para jugar en Los Pumas y seguir en un nivel alto. Podría haber firmado en un club más tranquilo pero quiero seguir en competencia. No me voy a retirar de Los Pumas. Me queda un año de carrera en Inglaterra, espero ser convocado”.