Maximiliano Giay habló del presente de su hijo Agustín, figura en Palmeiras y convocado por Lionel Scaloni. El orgullo familiar, la historia desde San Carlos y la clave del crecimiento del lateral.
09:31 hs - Jueves 26 de Marzo de 2026
La convocatoria de Agustín Giay a la Selección Argentina generó una ola de emociones que trasciende lo futbolístico. En diálogo con UNO 106.3, su padre, Maximiliano Giay, describió lo que se vive en San Carlos.
“Estamos pasando un momento increíble. La felicidad es de la familia, de los amigos y del pueblo en general. San Carlos tiene alma de pueblo y todos te hacen llegar su alegría”, contó.
Agustín Giay, de los potreros al salto internacional
El recorrido de Giay comenzó en su tierra, con pasos por clubes locales hasta que dio el salto al fútbol grande. Su padre, ex jugador y formador, reconoció que siempre vio condiciones, aunque no imaginó un crecimiento tan vertiginoso.
“Uno sueña, pero nunca pensamos que a los 22 años iba a lograr tanto. Tenía condiciones, pero también carácter para soportar todo lo que implica irse tan chico”, explicó.
El defensor surgido en San Lorenzo hoy brilla en Palmeiras, donde logró consolidarse en un contexto de alta exigencia.
La llamada que desató la locura
Uno de los momentos más emotivos fue cómo la familia se enteró de la citación.
“Nos avisaron que había salido la convocatoria y empezamos a llamarlo todos. Cuando atendió, le gritábamos y no entendía nada. Fue una locura”, recordó entre risas.
Agustín, que estaba descansando en Buenos Aires tras jugar con Palmeiras, reaccionó con sorpresa:
“Me dijo ‘¿qué? No lo puedo creer’. Cortó rápido para hablar con su representante. Después hicimos videollamada con toda la familia. Fue una emoción enorme”.
Un jugador “polifuncional” y con cabeza fuerte
Desde su mirada como formador, Maximiliano analizó las cualidades de su hijo:
“Es un jugador muy polifuncional. Hoy juega de lateral, pero fue volante, puede ser central. Es rápido, fuerte y tiene buena técnica”.
Sin embargo, destacó un rasgo por encima del resto: “Lo que lo diferencia es la cabeza. Es inconformista, trabajador y siempre va por más. Eso lo llevó a estar donde está”.
El crecimiento en Brasil
El paso a Palmeiras fue determinante en su evolución. Allí, bajo la conducción de Abel Ferreira, logró afirmarse incluso compitiendo con futbolistas de experiencia.
“En el país de los laterales, que un argentino juegue ahí es increíble. Abel lo siguió, lo convenció y lo ayudó mucho a crecer”, remarcó.
Además, resaltó el entorno del club: “Es un monstruo en todo sentido. Y el grupo humano es impresionante, eso también potencia al jugador”.
Humildad intacta
Más allá del éxito, hay un valor que la familia destaca por encima de todo: “Nunca perdió la humildad. Sigue siendo el mismo chico, se junta con sus amigos, va al pueblo, a Coronda, a pescar. Eso es un orgullo para nosotros”, expresó.
La citación a la Selección, impulsada en parte por la lesión de Gonzalo Montiel, representa un paso enorme en su carrera, pero no el techo.
“Él soñaba con esto desde chico. Ahora ya está pensando en sumar minutos y en volver a ser convocado”, reveló su padre.
Con los pies sobre la tierra y la ambición intacta, Giay empieza a escribir una nueva página. Y en San Carlos, mientras tanto, la emoción no se detiene.