Ovación
Lunes 25 de Septiembre de 2017

Mosquera ya había estado involucrado en otro partido en el que River se favoreció

En el 2015, cuando el Millo se estaba quedando afuera en la zona de grupos el hoy técnico de Jorge Wilstermann dirigía a Juan Aurich, que perdió otro partido insólito. Luego, River ganaría la Copa.

Roberto Mosquera tiene una extensa trayectoria como director técnico. En Perú, donde nació, fue elegido tres veces como el entrenador del año: en el 2011, 2012 y 2014. Si bien nunca dirigió a la selección de su país, su nombre se escuchó varias veces entre los candidatos a ponerse el buzo que hoy tiene Ricardo Gareca. Su currículum dentro del fútbol, para la gran mayoría de los hinchas, es intachable. Sin embargo, en las últimas horas comenzaron a surgir rumores que lo dejan, por lo menos, muy mal parado. Y también a River...

Mosquera, para algún desprevenido, es el actual DT de Jorge Wilstermann, el equipo boliviano que el último jueves llegó a Núñez con la ilusión intacta de acceder a las semifinales de la Libertadores. Pero que, 90 minutos después, se fue en las sombras tras un 8-0 que no sólo se convirtió en una de las goleadas más grandes de la historia de la Copa sino también en un resultado plagado de sospechas.

Si bien hasta el momento no existen pruebas de que sucedió algo extraño en el histórico triunfo de River, en Bolivia todavía dura el enojo por la eliminación. Y Grover Vargas, presidente del Wilstermann, admitió que está realizando "un sumario interno porque no es normal el partido que tuvimos. Yo conozco a los jugadores, la mayoría está hace tiempo conmigo, creo que son gente decente y pongo las manos en el fuego por ellos, pero...", reconoció el directivo, quien teme que sus futbolistas se hayan involucrado en un tema de apuestas. Y, de ahí, el escandaloso 8-0.

Grover, en cambio, no dijo demasiado acerca de Mosquera. Si bien lo primero que hizo cuando el plantel regresó a Cochabamba fue ratificarlo en su cargo, no ofreció poner ni una uña en las brasas por él. Y parece que no es casual.

Haciendo un poco de memoria, en Bolivia se dieron cuenta de que el mismo Roberto Mosquera ya había participado de un llamativo encuentro por la Copa Libertadores. Y, vaya casualidad, con la inesperada derrota del equipo que dirigía en aquel entonces había beneficiado a... ¡River!.

Ocurrió en la Libertadores del 2015. Mosquera era el entrenador del humilde Juan Aurich, que compartía el Grupo 6 junto con el Millonario, Tigres de México y San José de Bolivia. Y si bien los pronósticos daban por hecho que mexicanos y argentinos pasarían a los octavos de final sin inconvenientes, llegaron a la última fecha con el equipo de Monterrey efectivamente ya clasificado pero con River a la espera de un milagro para no quedarse afuera: además de ganar su encuentro ante San José, necesitaba que Juan Aurich perdiera, en su cancha, frente a un equipo formado por suplentes y juveniles de Tigres.

Aquel 15 de abril, el equipo dirigido por Marcelo Gallardo no tuvo problemas para golear a los bolivianos. Fue 3-0, en el Monumental, con dos goles de Rodrigo Mora y uno de Teófilo Gutiérrez. Un triunfo que sólo le serviría si Juan Aurich no sumaba, ya que hasta el empate pondría en octavos al conjunto peruano. Todas las miradas, entonces, se dirigieron a las imágenes que llegaban desde el estadio Elías Aguirre, de la ciudad de Chiclayo. Y nadie podía creer lo que veía.

Como si no estuvieran ante la posibilidad de ganarse el bronce avanzando en la Libertadores y hasta sumando una generosa cantidad de dólares, los jugadores del Juan Aurich caían derrotados, por 5 a 4, ante el equipo alternativo de Tigres. Y los comentarios previos de que la Conmebol no estaba dispuesta a dejar a River afuera de la competencia tomaban más y más fuerza.

Es más, el propio Mosquera reconoció antes de aquellos cruces con el Millonario que sentía algo especial por el club argentino. "Tengo una unión con River sin querer, por amistad. Mi padre jugó con Di Stéfano, quien me llevó en brazos, con Pedernera y Rossi. Nací y vi fotos de ellos y así surgió mi simpatía por River. Comencé a seguirlo, a comprar la revista El Gráfico y después pude jugar en el Monumental contra Alonso, Passarella, Jota Jota López y hasta Ramón Díaz", contó hace algunos años Mosquera en diálogo con Milenium Sports. Y agregó: "Nunca me voy a olvidar de un partido en el que me marcó Tarantini".

Hoy han pasado muchos años desde aquellos días en que Mosquera todavía era un veloz volante. Pero River se le sigue cruzando en el camino. En el 2015, luego de las suspicacias, el Millo terminó ganando la Copa. En este 2017, todavía es una incógnita hasta dónde llegará pero lo concreto es que ya puso los dos pies en semifinales. Y Mosquera, otra vez, quedó en la mira. ¿Casualidad?.

Fuente: Clarín.