El 16 de enero, Damián Musto fue notificado de un dóping por consumo de un diurético en el partido del 20 de junio de 2017 entre Rosario Central y Talleres de Córdoba. Hoy, un año después, la sanción de siete meses se oficializó y el volante deberá esperar hasta el 16 de agosto para volver a las canchas.

La suspensión impuesta al volante central corre desde el momento de la notificación, y por ende termina dentro de dos meses. Así, si las negociaciones con Racing prosperan, no podrá jugar el 9 de agosto cruce de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores ante River, pero sí la vuelta, el 29 de agosto en el Monumental.

De todos modos, luego de los contactos iniciales entre las partes, desde Avellaneda aguardaban este momento para dar un paso más y tratar de cumplirle el pedido a Eduardo Coudet.