Ovación
Viernes 06 de Abril de 2018

"No somos candidatos"

Tras la sorprendente goleada ante España en Madrid, Roberto Saporiti califica de "inadmisible" que una parte del periodismo hubiera instalado que la Selección Argentina tenga el rótulo para ganar el Mundial de Rusia

Sumado al Cabildo Abierto en torno de la sorprendente goleada sufrida ante España en Madrid, Roberto Saporiti califica de "inadmisible" que una parte del periodismo hubiera instalado que la Selección Argentina sea candidata a ganar el Mundial de Rusia y sugiere al cuerpo técnico que "ponga la cabeza en el freezer y defina una idea central y los 14 o 15 jugadores que serán la base del equipo".

Saporiti, actual conductor de UAI Urquiza y de una dilatada trayectoria que consta de dos títulos con Argentinos Juniors y el rol de técnico alterno de César Luis Menotti en el Mundial 78, sugiere correrse de crispaciones y en principio tomar nota de que en el cotejo contra España "pasó lo que tenía que pasar". "¿Cuál era el contexto? Una formación argentina con poco o nada de ensayos y sin Lionel Messi contra una gran España que salió a la cancha con jugadores que suman 20 partidos juntos", añadió.


A decir del experimentado entrenador que el 16 de abril próximo cumplirá 79 años, la Selección y la afición en general se vieron afectadas por el triunfalismo emanado de la propia clasificación al Mundial. Y en ese punto fue concluyente: "Estuvimos a punto de quedar eliminados, que es como irse al descenso, nos clasificamos gracias a una noche inspirada de Messi contra un equipo de Ecuador sin jerarquía y resulta que un mes después fue instalado que somos candidatos a ganar el Mundial por cierta parte del periodismo, una minoría, tal vez, que sin embargo tiene peso en sus opiniones e influye en la manera de ver las cosas de la gente, sobre todo la más pasional, e incluso entraron en esa algunos entrenadores y ex jugadores que hoy son periodistas".

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"Inadmisible", es la palabra que con mayor énfasis emplea Saporiti para desalentar la idea de que a la Selección se la coloque en la misma línea de poderío de Alemania, España y Brasil, que "son los tres mejores, en el orden que prefieran, pero no estoy inventando nada, no digo nada novedoso, es más; si no saliera campeón ninguno de esos tres, sería una gran sorpresa".


También Francia y Bélgica están por delante de Argentina: "Después venimos nosotros", sostiene Saporiti, al tiempo que entrevé un "único camino" y "una única esperanza". ¿Cuál? "El cuerpo técnico debe serenarse, debatir, asociar ideas, no desgastarse y diluirse en 35/40 jugadores y buscar, buscar; debe decidir cuáles serán los 14 o 15 de la base del equipo que tres semanas antes se entrenará mañana y tarde, y eso, más un Messi que potenciará todo, ayudará a hacer un buen Mundial en la zona y ahí ver las posibilidades de crecimiento real. No hay otra".

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Acerca de los modos propiamente dichos de la mejor Selección posible que imagina, el destacado ex ayudante de Menotti defiende la vigencia de "las pequeñas sociedades de las que hablábamos hace 40 años, que no son una verdad exclusiva, pero sí fundamentales para armar un equipo a partir de una idea".


Eso, en la estructura y en la elaboración de juego, pero ¿y en las tareas defensivas que son un Talón de Aquiles que en los partidos amistosos con Nigeria y España acumuló diez goles en contra? Saporiti responde: "Se defiende pasando rápido la línea de la pelota, o presionando rápido en la zona de la cancha donde la perdiste, y trabajando bien las deudas de oxígeno. Si miramos en detalle el partido del martes, notaremos que España recuperaba la pelota en cuatro segundos. ¡Cuatro segundos! ¿Saben lo que es que recuperen la pelota continuamente en cuatro segundos y después cuando la tienen no te la prestan jamás? Nosotros estamos muy lejos de equipos así".

Agudo y severo, Saporiti insiste en aclarar que en todos los casos habla de su entendimiento y desde su experiencia, y con el faro del respeto hacia Jorge Sampaoli: "No lo conozco en persona al muchacho. A la Selección la queremos y desde ese cariño opinamos. El análisis sobre una idea es importante, pero la crítica con un revólver en la mano no ayuda".