La novela del doping de Paolo Guerrero sigue sumando capítulos. Esta vez le tocó uno muy malo al delantero de Perú: la Justicia suiza avaló el fallo del TAS y no podrá jugar hasta abril del año próximo, porque la sanción inicial era por 14 meses y solo estuvo parado seis.

El punta peruano, que se dio el gusto de jugar el Mundial por haber apelado el fallo, dio positivo del metabolito de la cocaína benzoilecgonina, en el juego que su selección empató sin goles ante Argentina, en la Bombonera, por las Eliminatorias Sudamericanas.

Lo curioso del caso es que Guerrero había sido contratado en las últimas semanas por Inter de Porto Alegre, generando una revolución entre sus hinchas, quienes en un día habían reventado las tiendas de ropa al comprar 5.000 remeras con su nombre. Para verlo en cancha tendrán que esperar.