Colón llega a jugar la última fecha del Torneo Final con posibilidades concretas de mantener la categoría, algo que unos meses atrás parecía una quimera. Sobre todo cuando en el debut ante Racing fue goleado y ocupaba la última posición en la tabla de los promedios. Sin embargo, luego de ese traspié el equipo sacó a relucir otros aspectos y se convirtió en un rival complicado para cualquiera. De hecho obtuvo cuatro victorias consecutivas luego de perder con la Academia y hasta la fecha 14ª estuvo en la punta del campeonato.

La solidez defensiva, el orden y el sacrificio de todos sus protagonistas fueron los atributos que lo llevaron a cosechar 27 puntos, que en otra circunstancia le hubieran servido para la salvación. Pero los otros equipos también sumaron y eso complicó las aspiraciones del Sabalero, que de los últimos 12 puntos en juego apenas acumuló dos. En la recta final se quedó sin nafta y eso hizo que llegue a la última jornada apremiado y con la obligación de ganar y esperar otros resultados.

 No obstante, si Colón derrota a Olimpo y Atlético de Rafaela hace lo propio con Arsenal jugarían un partido desempate (cancha de Newell’s), por lo cual el conjunto sabalero sigue dependiendo de sí mismo para seguir en Primera. También deberá estar atento a lo que ocurra en Mendoza con la presentación de Godoy Cruz ante Racing, con la salvedad de que si el Tomba se impone a la Academia el conjunto que dirige Diego Osella no tendrá chances de alcanzarlo.

Para el compromiso ante el Aurinegro estará ausente el capitán Gerardo Alcoba, quien en la semana sufrió un desgarro. Por ello continuará en el equipo Germán Conti, mientras que en la mitad de la cancha el entrenador decidió que Marcos Fernández sea el reemplazante de Jacobo Mansilla, quien vio la tarjeta roja ante el Fortín, en la fecha pasada.

La última vez que Colón vivió una situación límite en lo estrictamente deportivo se dio en el Clausura 2008 cuando en la última fecha recibió a Racing el domingo 22 de junio del 2008. En aquel entonces el conjunto rojinegro tenía dos resultados a su favor para evitar jugar la Promoción, ya que ganando o empatando decretaba la permanencia. Finalmente, fue un triunfo angustioso por 1-0 con gol de Germán Rivarola en el final del partido. Aquel día gris y frío fue recordado por todos como el del Pirulazo.

En este caso el contexto es más crítico ya que un mal resultado lo podría condenar, en cambio en aquella oportunidad perdiendo tenía la chance de jugar la Promoción. De todas maneras Colón define ante su gente y eso no es un dato menor ya que a lo largo de este campeonato apenas perdió un partido en el Brigadier López, que fue en la última presentación ante el Pincha. Pero venía de obtener cuatro victorias y la misma cantidad de empates jugando en condición de local.

Sin dudas que la gente jugará un partido especial llenando el estadio como lo hizo a lo largo de todo el torneo. Será fundamental no caer en la desesperación si el resultado no es favorable en los primeros minutos. De todos modos conociendo a Osella y su manera de plantear los partidos no se observará a un Colón desesperado por atacar, sino que intentará mantener el equilibrio habitual. Será un partido para jugar con el cuchillo entre los dientes pero también con la cabeza fría para coronar la gloria.