El TFN castigó al Parma con "5 puntos de penalización a cumplir en la temporada 2018-19 y con una sanción de 2 años, más 20.000 euros de multa, al futbolista Emanuele Calaió", informó la FIGC en un comunicado oficial.

Para el TFN, el Parma incurrió en una tentativa de actividad ilícita deportiva después de que su futbolista Calaió enviara unos mensajes a un excompañero del Spezia para pedirle no jugar al máximo en la última jornada de la Serie B.

En esa jornada, disputada el 18 de mayo, el Parma visitó al Spezia en el estadio Alberto Picco y su triunfo por 2-0 le permitió sellar el ascenso matemático a la Serie A; por otro lado, la derrota no impidió al equipo de la región Liguria mantener la categoría.

El TFN sostuvo que los mensajes enviados por Calaió, en los que, entre otras cosas, pedía a su excompañero Fabio De Col no realizar faltas duras contra él, violó el artículo 7 del Código de Justicia Deportiva de la FIGC.

"Es irrelevante el hecho de que éste (Calaió) haya podido referirse únicamente a su propia seguridad física. La petición de evitar intervenciones de juego, si aceptada, puede considerarse idónea, al menos a nivel de tentativa, para alterar el desarrollo del partido", subrayó el TFN.

Así, el Parma deberá empezar la nueva temporada de la Serie A con un -5 en la clasificación y no podrá contar por dos años con Calaió, su delantero más prolífico en la última campaña de Serie B, en la que anotó 13 goles.

El exjugador de Nápoles, Génova y Siena, entre otros, no podrá volver a competir antes de la temporada 2020-2021, cuando habrá cumplido 38 años.

Poco después de que la FIGC informara de la sanción, el Parma definió la condena como exagerada, "injusta e ilógica" y anunció que presentará un recurso ante la Corte Federal de Apelación.

"Confiamos en la total inocencia del Parma Calcio 1913 con respecto a estos comportamientos ilícitos sea reconocida por la Corte Federal de Apelación, a la que recurriremos en tiempos muy breves", aseguró el equipo norteño en un comunicado publicado en su página web.