La goleada sufrida ante Lanús derivó en una fuerte consecuencia en Newell's. Roberto Sensini presentó su renuncia como director deportivo.
12:56 hs - Miércoles 18 de Marzo de 2026
El duro presente futbolístico de Newell’s sumó este martes un nuevo capítulo. Luego de la caída por 5-0 ante Lanús por la fecha 11 del Torneo Apertura, Roberto Sensini decidió dar un paso al costado y dejó de ser el director deportivo de la Lepra. La salida fue oficializada por el club a través de un breve comunicado en redes sociales, después de que el exdefensor presentara su renuncia tras el partido disputado en La Fortaleza.
En qué se basó la decisión de Roberto Sensini en Newell's
La decisión se dio en un contexto de fuerte desgaste. Los malos resultados del equipo, la escasa respuesta futbolística de varios refuerzos y el hecho de que el club ya hubiera cambiado de entrenador con apenas seis fechas disputadas fueron alimentando el malestar en Rosario. En ese escenario, Sensini quedó en el centro de los cuestionamientos de buena parte de los hinchas, que lo señalaban como uno de los principales responsables del momento deportivo que atraviesa Newell’s.
La salida además llamó la atención por la cercanía con el respaldo político que había recibido. Apenas unos días antes, el presidente Ignacio Boero había sostenido públicamente a Sensini en el cargo y defendido su continuidad en medio de la crisis futbolística. Sin embargo, la paliza sufrida ante Lanús terminó de profundizar el temblor y precipitó el final de su ciclo como mánager.
Sensini había asumido en diciembre de 2025 y su etapa en el cargo duró apenas alrededor de tres meses, en medio de una campaña muy floja que dejó a Newell’s inmerso en una situación delicada y con fuerte presión interna y externa. La derrota en cancha de Lanús funcionó como detonante de una crisis que ya venía acumulando señales de alarma.
Así, la Lepra pierde una pieza clave de su estructura deportiva en un momento de máxima tensión. La renuncia de Sensini aparece como la primera gran consecuencia institucional de una noche negra en el sur bonaerense, pero difícilmente sea la última en un Newell’s sacudido por la bronca, los resultados y una crisis que no deja de profundizarse.