En el último amistoso de un año difícil se esfumó el invicto de la Selección Argentina desde que Jorge Sampaoli asumió como conductor.

Hasta aquí, el casildense arrastraba cuatro victorias (Brasil, Indonesia, Ecuador y Rusia) y tres empates (Uruguay, Venezuela y Perú) si computamos su cotejos amistosos y oficiales.

Incluso tuvo un primer tiempo de buen rendimiento donde Argentina vencía 2-1 a Nigeria. Tal vez por eso se atrevió a expresar en la conferencia de prensa que "el primer tiempo de Argentina fue increíble, es algo muy difícil de explicar porque pudimos irnos al vestuario ganando 3 o 4 a 0 y nos convierten sobre el final para quedar apenas 2 a 1".

Más adelante, el orientador nacional expresó: "Nigeria con tres lanzamientos largos nos convierte tres goles, algo raro para este equipo. Después, ellos defendieron mejor y se metieron atrás y a pesar que buscamos descontar con algunas variantes no pudimos".

En otro de los tramos de la rueda con los medios, el mismo Sampaoli se atrevió a agregar: "Mi mayor preocupación fue el equipo en desventaja. Tenemos las individualidades para dar vuelta lo que pasó porque teníamos tiempo, como pasó con Venezuela en las Eliminatorias. Esa fortaleza mental será clave en el futuro".