En tiempos donde la tecnología se lleva por delante todo, los clubes de barrio son los que más sienten los golpes. A medida que fueron pasando los años, muchos terminaron desapareciendo y otros están pronto a hacerlo. No por falta de ganas sino por el desinterés de la gente -sobre todo los jóvenes-, que encuentran en los celulares y las redes sociales una nueva distracción y forma de recreación.

Lo que la vorágine no puede evitar es la contención, rol que las instituciones sin fines de lucro entienden a la perfección, brindando un espacio para que chicos y grandes disfruten de hacer deporte o pasar un grato momento. Justamente el club San Isidro es un gigante que afrontó momentos difíciles y que ahora trata de levantarse gracias a la ayuda de gente nueva.

Emplazado en Candioti norte, en calle Güemes 4546, está renaciendo tras superar innumerables problemas económicos y lo hace con uno proyectos para captar socios y fomentar la camaradería.

"Resurgir es la palabra exacta. Cuando llegamos a este club estaba prácticamente abandonado y con algunas deudas. La provincia puso un normalizador y, después de eso, se formó una nueva comisión que recién está arrancando. Todo lo que se hace es en base a un esfuerzo personal de nosotros. El dinero que se pone para todo es afrontado por los nuevos integrantes", contó Griselda Alvelda, más conocida como Chela, quien ocupa el cargo de secretaria, pero que siempre tuvo una estima muy fuerte por la entidad.

"La razón de estar acá es por el afecto que le tenemos al club. Es un lugar hermoso, un barrio lindísimo. En su momento milité políticamente aquí y tengo ganas de hacer cosas por la gente. Ya no estoy en política y por esto encaramos esto como algo nuevo y pienso que es el lugar justo para empezar a presentarle cosas los vecinos", agregó.

No es una tarea sencilla estar al frente de un lugar al que hay que dedicarle atención casi las 24 horas del día. Incluso se deja de hacer cosas de la vida personal para que la cosa continúe de la mejor manera. Chela puede dar fe de esto, pero no le importa: "Esto lleva mucho tiempo, esfuerzo, sacrificio y por ahí algunos vecinos no entienden lo que estamos haciendo y lo que queremos para ellos. Este lugar es para que se congreguen los vecinos; para que los chicos vengan a divertirse, jugar y usar el salón cuando tengan un evento. Por ahí cuesta entenderlo, porque estuvo mucho tiempo cerrado. Esperemos que nos entiendan y ayuden a que este club resurja. Estamos para hacer las cosas bien y para que los socios tenga un espacio para ellos".


"Estamos intentando tener todos los papeles en regla, porque personería jurídica nos exige un montón de cosas, pero ya tenemos todo listo. Arrancamos con una campaña de socios y, a partir de ahí, evaluamos los pasos a seguir para ver a qué tipo de ayuda o aporte podemos acceder, porque solos es casi imposible. Estamos seguros que lo vamos a lograr", agregó.

En el final, contó como es la situación actual y dejó un mensaje: "El club está normalizado, porque las deudas que había de a poco fueron cumplidas mediante convenios. Todo con aportes propios y vamos levantando. Solo restaba hacerse la asamblea y ya arrancamos. Así que ilusionados en poder darle una linda opción al barrio y los vecinos".

Los principales cargos de la comisión directiva tiene como presidente a César Motura; como secretaria a Griselda Alvelda; a Nicolás Parot como tesorero y de vocal a Guillermo Busaniche. Para interactura pueden ingresar en la Fan Page de Facebook @CASIsantafe o por correo electrónico en sanisidrosantafe@gmail.com. Teléfono: (0342) 155-190527.