El Ciclón venció al Turco por 88-52 en Boedo. Lucas Pérez fue el MVP de la noche con 14 puntos, 4 rebotes y 8 asistencias.
Martes 09 de Diciembre de 2025
San Lorenzo volvió a hacerse fuerte en el Polideportivo Roberto Pando y sumó su segunda victoria consecutiva en la Liga Nacional. El equipo de Sebastián Burtin desplejó una actuación sólida y contundente para derrotar a Argentino de Junín por un categórico 88-52, en una noche donde el Ciclón dominó de principio a fin y exhibió su mejor versión colectiva.
Lucas Pérez fue la figura del encuentro con una planilla completa: 14 puntos, 4 rebotes y 8 asistencias, siendo el motor del funcionamiento azulgrana. Sin embargo, el local tuvo múltiples puntos altos, especialmente en su estructura defensiva, que terminó siendo una de las claves del triunfo.
Un arranque parejo, pero con señales de dominio
El partido comenzó equilibrado, con ambos equipos mostrando intensidad y buenas decisiones en ataque. San Lorenzo encontró en Facundo Rutenberg su primera vía de gol: el interno anotó los primeros ocho puntos del equipo, marcando el ritmo inicial y sosteniendo una leve ventaja.
Del lado visitante, Joao De Moraes se impuso en la zona pintada con varios rebotes ofensivos que le dieron segundas oportunidades al Turco. Aun así, el Ciclón se mantuvo certero y cerró el cuarto inaugural arriba por 18-15.
El quiebre llegó en el segundo cuarto
San Lorenzo apretó el acelerador y tomó control absoluto del juego. Un parcial de 8-0 abrió la brecha y empezó a desdibujar a Argentino, que intentó mantenerse cerca con los aportes de Sandrini, Frontera y Tate.
Pero la intensidad azulgrana no mermó: defensa firme, transiciones rápidas y una eficacia creciente permitieron que el local se vaya al descanso con una diferencia clara de 46-30.
Rutenberg encendido y una defensa que asfixió
La segunda mitad tuvo un protagonista excluyente en el inicio: Facundo Rutenberg. El jugador marcó tres triples consecutivos que ampliaron aún más la distancia y quebraron definitivamente el partido.
En el otro costado, San Lorenzo edificó un muro defensivo casi infranqueable. Argentino apenas pudo convertir siete puntos en todo el tercer cuarto, incapaz de encontrar caminos ante una marca agresiva y coordinada.
El Ciclón aprovechó la inercia y mostró lo mejor de su repertorio: circulación fluida de balón, lanzamientos perimetrales efectivos y penetraciones limpias. Así, llegó al último segmento con un contundente 70-37.
Un cierre para los jóvenes y una exhibición colectiva
Con el resultado asegurado, Burtin rotó el equipo y dio rodaje a varios juveniles que sumaron minutos valiosos. San Lorenzo administró la ventaja con madurez y mantuvo la intensidad necesaria para sostener el dominio hasta el final.
El 88-52 cerró una noche redonda para el conjunto de Boedo, que mostró identidad, energía y un rendimiento coral que invita a ilusionarse. Con esta segunda victoria al hilo, el Ciclón continúa escalando y se afianza en su búsqueda de regularidad dentro de la competencia nacional.