El Gremio remontó este jueves con dos goles de Everton para ganar por 2-1 al San Pablo e impedir que el equipo paulista ascienda a la primera posición del Campeonato Brasileño, en una decimoquinta jornada en la que el todavía líder, el Flamengo, empató en casa del Santos.

El conjunto de Porto Alegre, que venía de una sorprendente derrota frente al Vasco da Gama en la anterior fecha, supo sobreponerse del gol encajado en el minuto 3 del delantero Diego Souza, en un fallo garrafal del internacional brasileño Geromel. Ese resultado dejaba al San Pablo como nuevo líder de la liga brasileña, pero los dirigidos por el uruguayo Diego Aguirre se relajaron en exceso y lo terminaron pagando.

En el tiempo de descuento de la primera mitad empató Everton, de 22 años, en una excelente jugada individual por la banda izquierda. A partir de ahí, el Tricolor paulista bajó los brazos y vio cómo el extremo zurdo se inventaba otro disparo ajustado al palo del guardameta Sidao para certificar la remontada y los tres puntos.

El San Pablo, que venía de una racha de cinco partidos sin perder, con cuatro victorias consecutivas, se queda con 29 puntos en la segunda posición, a dos de distancia del Flamengo, que en la víspera empató a uno frente al Santos en el estadio Vila Belmiro. El Gremio, por su parte, asciende a la cuarta posición al aprovecharse también de la derrota que cosechó hoy el otro equipo de la ciudad de Porto Alegre, el Internacional.

El elenco colorado perdió por 2-1 frente al América Mineiro, que abandonó la zona de descenso gracias a los goles de Giovanni y Juninho. El delantero uruguayo Jonatan Álvez, uno de los refuerzos para este segundo tramo de la temporada, recortó distancias en el minuto 88 en el que fue su debut con el Internacional, pero no impidió la derrota del equipo.

El encuentro fue de alto voltaje, pues el creativo Andrés D'Alessandro fue expulsado en el minuto 70 después de impactar al árbitro al intentar zafarse del volante Wesley, que había agarrado al argentino por el cuello, en medio de una gran confusión. Ante la duda, el colegiado decidió expulsar a los dos jugadores envueltos en la polémica. Por su parte, el Chapecoense cayó a la zona de peligro al perder en Río de Janeiro por 1-0 ante el Botafogo, que encontró los tres puntos en las botas del lateral Marcinho.