Luego de quedar eliminado de la Copa Libertadores por haber incluido mal a Carlos Sánchez en el partido de ida de octavos de final ante Independiente, Santos de Brasil apuntó públicamente a la Conmebol pero puertas adentro cargó contra los responsables de no advertir que el uruguayo estaba suspendido.

La decisión que tomó este miércoles fue despedir a Felipe Nobrega, la persona habitualmente encargada de registrar a los futbolistas del club. En principio esta medida podría extenderse a más dirigentes que no hicieron los deberes y lo pagaron con la eliminación a manos del elenco argentino.

Independientemente de esta medida adoptada, José Carlos Peres, presidente del Santos, aseguró en la previa del partido contra el Rojo que "vamos directo al TAS, a la FIFA. Si es posible, que interrumpan la competencia porque está desmoralizada".