Con la humildad de haber tomado su último año de futbolista como una etapa más de crecimiento César Andrés Carignano, quien se inició en Colón y pasó por el Basilea de Suiza, América de México, Independiente Rivadavia de Mendoza, Ferro Carril Oeste, Atlético de Rafaela, Universidad Católica de Chile, Patronato de Paraná, Sportivo Belgrano de San Francisco y Selección Argentina, se refirió a su importante paso por Atlético de Pilar y los sueños que se inician cuando las luces de vestuarios se apagan para darle espacio al retiro.

Con respecto a su estadía en Pilar durante 2016, que terminó con el título para Atlético, el delantero expresó en diálogo con EDXD: "La experiencia en Atlético Pilar desde el primer día fue muy positiva y reconfortante. Encontré lo que fui a buscar que fue tranquilidad, trabajo y que me traten como a uno más sin ningún tipo de privilegios. Me encontré con un grupo de personas muy unidas y tirando para el mismo lado para hacer las cosas bien y eso se vio tanto con mis compañeros y cuerpo técnico como así también fuera del campo de juego con colaboradores y dirigentes y repercute mucho más porque el sacrificio y trabajo se culminó con un título. Fue una experiencia muy linda desde lo deportivo como así también desde lo humano. Un título es trascendente y coloca a la campaña en otro lugar pero amén de eso ha sido un año muy lindo".

Seguir aprendiendo

El delantero nacido en Freyre, Córdoba, remarcó las cosas aprendidas en el final de su carrera: "De golpe haber elegido para el final de mi carrera un equipo de una liga amateur me generó una gran admiración en las personas que componen estos planteles. Si bien son equipos con chicos menores a los 30 años y el cuerpo te responde de otra manera acá los chicos trabajan de 8 a 12 horas en la Cooperativa del pueblo o en la fábrica de lácteos o en negocios familiares y después de un trajín de horas durante el día llegan a casa agarran el bolso y se van a entrenar y eso es muy meritorio. En mi vida viví para el fútbol pero estos chicos además de jugar a la pelota deben trabajar y demuestran un amor muy grande por el club del pueblo que me resultó muy conmovedor. Nuestro entrenador vive en otro pueblo y tiene una actividad laboral muy exigente y demuestra una pasión tan grande por lo que hace cuando llega al club que te demuestran que están por amor y pasión y no por otra cosa. Esa es la gran enseñanza que me llevo y la obtención del título me puso muy feliz, no por mí, sino por ellos porque sé lo duro que trabajaron para llegar a ese logro. Los profes hace años que viajan todos los días desde Santa Fe para trabajar en el club y este año aprendí mucho de todos ellos al ver el amor que le ponen al Club Atlético Pilar".

Pies sobre la tierra

En otro tramo de la charla, manifestó: "No me costó salir de la rueda del fútbol profesional. Estuve en los lugares donde quise estar siempre y elegí jugar en Pilar. Soy nacido y criado en un pueblo de Córdoba como Freyre y en Pilar encontré los mismos valores con los cuales tenía en mi pueblo cuando por ejemplo jugaba allá. Nunca busqué que los pies se me alejen demasiado del piso porque a lo largo de mi carrera en el fútbol encontré más cosas que me disgustaron que las que me gustaron y por eso siempre me aferré a lo esencial que fue aferrarme al grupo humano, entrenar de la manera más responsable y compartir experiencias".

"Este año en Pilar busqué lo mismo que siempre busqué en cada plantel y grupo humano que me tocó integrar y están claras las diferencias entre aquellos equipos profesionales al que integré en Pilar pero a la hora de trabajar se ha hecho con la misma intensidad que cuando era profesional y lo más importante es que logré el mismo nivel de disfrute. En mi casa me enseñaron que en la vida hay que tomarse las cosas con compromiso y así lo hago en Pilar,en mi casa, con mis hijos, con mis actividades fuera del fútbol y esa es para mí la forma de avanzar. Por eso la alegría del título de Atlético porque ratifica valores. Daniel Camusso tiene una forma de trabajar en la cual educa en valores y pone siempre lo humano por encima del resultado y cuando el resultado acompaña es doblemente meritorio", explicó.

Mirar para adelante

Con 339 partidos como profesional y 100 goles sobre sus espaldas Carignano repasó su extensa carrera deportiva: "Si me detengo es para mirar algún archivo de goles o algún partido donde estuve a través de Internet pero por el disfrute y no por la añoranza. Si me gusta mirar para adelante es precisamente para no quedarme anclado en lo que pasó. Hoy estoy comenzando una realidad laboral diferente y el constante crecimiento de mis hijos me exige estar al pie del cañón con ellos a su vez un emprendimiento laboral vinculado a mi familia me exige estar mirando hacia adelante. A lo largo de mis años tuve aciertos y desaciertos, lesiones, gané títulos y otros más importantes como haber vuelto de esas lesiones que por momentos me alejaron de los campos de juego, nunca traicioné mi forma de ser y en definitiva el balance termina siendo positivo pero sinceramente no me puse a mirar atrás para ver qué modificaría. En la vida estamos en constante experimentación y uno hace lo que mejor cree que está haciendo en cada momento y sería injusto juzgar acciones o determinaciones de tiempo pasado aunque todas fueron con honestidad. Llegué al fútbol con un perfil muy bajo y quiero irme de la misma forma porque no me considero más trascendental que nadie. Soy un afortunado de haber podido desarrollar por tanto tiempo la profesión por la cual soy apto y ahora solo resta emprender otros caminos con la misma tranquilidad sabiendo que no soy ninguna persona de importancia para que mi balance sea importante para el resto".

Sobre su actualidad laboral, dijo: "Cuando uno mira hacia adelante traza nuevos caminos más allá de seguir ligado o no al fútbol y desde hace un año trabajo en LT 10 junto a Fabián Mazzi y en Santo Tomé junto a Eduardo González Riaño estamos en televisión y en la Web de LT 10 hago mi columna deportiva y es a través del periodismo donde encontré mi nueva veta y de alguna forma sigo ligado al fútbol y al deporte pero no soy determinante con cerrar acá mis cuestiones laborales porque uno no sabe más adelante qué puede seguir haciendo pero hoy estar en los medios es un bálsamo que me permite estar ocupado gran parte del día y me permite seguir de cerca a la pelota y lo voy disfrutando".

Con imágenes que vienen y van de una carrera digna de ser recordada Carignano le dice a dios al fútbol con buenos momentos: "Si bien la carrera fue larga y de muchos momentos me quedo con la campaña de Atlético de Rafaela el año del ascenso y hay lindos goles que recuerdo como uno que hice con Colón a Racing de visitante que perdimos 3-2 y arranqué desde lejos con la pelota, otro que recuerdo es con Rafaela a Gimnasia de Jujuy después de ascender a Primera que le ganamos 6-0 y en Suiza hay varios lindos con el Basilea pero si debo elegir un momento me quedo con el año de Atlético de Rafaela que lo llevamos a Primera porque llegaba al club después de un tiempo con lesiones y me encontré con un gran grupo humano muy fuerte y deportivamente estuvimos muy por encima del resto".

"Lo que viví en Pilar fue muy lindo y no me gusta la falsa modestia pero fui a tratar de dar una mano y a tratar de transmitir mi experiencia para mostrarle a cada chico del pueblo que quiera llegar a Primera que en mí solo va a encontrar valores y compromiso y ningún tipo de estrellato ni nada por el estilo y hoy siento que al afecto me lo devuelven por el lado de lo humano y es lo más valioso que puedo obtener y soy un agradecido porque desde el primer día me hicieron sentir como yo quería, como uno más y sin privilegios", sostuvo.