Miércoles 02 de Julio de 2014
Pasa cada cuatro años, pero ¡qué cosa más linda! Porque reconozcamos que las sensaciones de lo que nos provoca Argentina en Copa América o Eliminatorias, no le llega ni a los talones a lo que genera un Mundial. Por eso, para el futbolero es especial este tiempo, que puede durar desde dos semanas a poco más de un mes, y que representa la oportunidad de hermanarnos con los rivales de todos los domingos en nuestro vapuleado y querido fútbol doméstico.
En "tierra hostil" no se hacen diferencias de camisetas y a la hora de cantar "el que no salta es un inglés" o "volveremos, volveremos..." da lo mismo que el de al lado tenga la de Boca, la de Ginóbili o la 10 de Messi. Es uno más en la trinchera. Si hasta se recibe con sonrisas el aliento prestado de los mexicanos, siempre tan generosos con todo lo que tenga que ver con Argentina.
