Domingo 19 de Febrero de 2023
Siempre un Clásico genera expectativa, al fin y al cabo, es el partido más importante del año, siempre y cuando no existan objetivos mayores, como por ejemplo la obtención de un título o clasificar a una copa internacional. Como estas últimas dos cosas están lejos de suceder, en este primer semestre del año, tanto para Unión como para Colón, el partido de este domingo es el más determinante.
Sin temor a equivocarse, se puede hablar de un Clásico devaluado y los números así lo indican. Colón perdió los tres encuentros que jugó y está último en la tabla de posiciones sin sumar puntos. Por su parte, Unión apenas cosechó dos empates y aún no ganó, pero además, ambos llegan a este cotejo con una racha muy negativa.
En el caso del Tate acumula siete partidos sin ganar, con cuatro empates y tres derrotas. La última vez que festejó, fue en el 15 de Abril venciendo 1-0 a Arsenal. Mientras que el Sabalero cosecha seis encuentros sin triunfos, con cinco caídas y un empate. Sú último triunfo fue como visitante ante Platense por 2-1. Números que reflejan de manera contundente, el muy mal presente que atraviesan.
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Es por ello, que en caso de que haya un perdedor, lo terminará pagando muy caro. Y es que una derrota, para cualquiera de los dos equipos, será un golpe muy duro de sobrellevar, en función de los antecedentes. Es un Clásico que tendrá efectos colaterales, en el caso de Colón, una derrota terminará con el ciclo de Marcelo Saralegui, aunque se dice que hasta un resultado positivo lo sacaría de su cargo.
Eso habla a las claras, de que puertas adentro no está nada bien la relación de los dirigentes con el entrenador. Pero si el Sabalero pierde el Clásico y Saralegui se va, será la dirigencia la que quede en el ojo de la tormenta. Ya en el último partido ante Sarmiento, los hinchas insultaron a los dirigentes y al propio presidente José Vignatti.
Por lo cual, en caso de un mal resultado, el clima de cara a lo que viene será realmente muy espeso de afrontar. Como nunca antes, la dirigencia viene siendo muy cuestionada. Y un traspié ante el rival de toda la vida, puede destapar la olla a presión con consecuencias inimaginables en el mundo rojinegro.
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Y en Unión el panorama es muy similar. Un técnico cuestionado, que no obtuvo buenos resultados y que firmó un nuevo contrato en las últimas horas. Pero más allá de esa firma, todos saben que una derrota en el Clásico puede comenzar a marcar el adiós de Gustavo Munúa. Parecería difícil de imaginar, que a horas de renovar el vínculo se vaya, pero en el fútbol cualquier cosa puede pasar.
En el final del Torneo pasado, cuando Unión fue goleado por Central Córdoba, los hinchas explotaron contra el presidente Luis Spahn y también reprobaron al entrenador. Parecía un ciclo terminado, sin embargo la secretaría técnica sugirió la continuidad del técnico uruguayo y los dirigentes dieron el visto bueno.
Pero da la sensación de ser una relación atada con alambres, lo mismo que en Colón. Ambos equipos llegan con una mochila pesada a jugar el Clásico, conscientes de que no tiene margen de error. El que pierde paga, no hay otra, por eso aunque sea uno de los Clásicos más devaluados es a su vez, uno de los más importantes. No es un contrasentido, sino una realidad.