Un mayo nefasto para los equipos santafesinos
En el quinto mes del año Colón y Unión no pudieron sumar victorias. El equipo de Eduardo Domínguez sumó dos empates (en el Clásico y ante Atlético Tucumán), mientras que el Tatengue solamente logró un punto en el derby de la ciudad

Martes 30 de Mayo de 2017

Los equipos llegaron al mes de mayo con distintos objetivos. Colón con la necesidad de prolongar su histórica racha positiva para seguir peleando en los primeros puestos del campeonato, para tener la posibilidad de jugar otra vez la Copa Libertadores de América y de paso ver hasta dónde le daba para discutirle el título al por entonces cómodo líder Boca. Por su parte, Unión bajo la conducción de Pablo Marini se ilusionaba con una remontada que termine por ubicarlo entre los equipos que disputarán el año que viene la Copa Sudamericana.

Para lograr su objetivo, el equipo de Eduardo Domínguez tenía por delante cuatro partidos ante rivales que venían muy por debajo de su posición en el campeonato, por lo que en la previa se tornaban como rivales accesibles. Es más tres de los cuatro partidos del mes los tenía que disputar en el estadio Brigadier Estanislao López, con todo lo que ello representa para el rival por la fuerte localía histórica que ostenta en dicho reducto.

Primero recibió a Atlético Tucumán, que tenía por entonces el objetivo dividido entre la Libertadores y el torneo local. Encima en el transcurso del partido el conjunto de Pablo Lavallén perdió a su goleador Fernando Zampedri, quien incluso lesionado se dio el gusto de abrir el marcador. Otro aspecto a favor en el mismo partido representó la expulsión de Guillermo Acosta. Sin embargo, con un jugador menos en campo el Decano se puso arriba luego del empate que había logrado en el final del primer tiempo Ismael Blanco, aunque sobre el final Iván Torres sacó un terrible zurdazo para terminar rescatando un punto.


Luego llegaría el Clásico Santafesino, donde el Sabalero llegaba como amplio favorito. Tras un primer tiempo de desconcierto generalizado, logró empatar en el segundo tiempo con una avivada de Diego Vera, que compró el árbitro Darío Herrera, para con un penal que el mismo uruguayo se encargó de canjear por gol terminara sumando solo un punto.


Mientras que en el siguiente capítulo visitó al urgido Temperley, que desnudó y aprovechó todas las fragilidades defensivas que evidenció Colón para darle una dura cachetada que significó el 3-0 final en el Alfredo Beranger.


Por último, la chance de levantarse ante el abatido Gimnasia se presentaba como inmejorable. Se puso arriba tras un yerro defensivo de su rival y con una gran definición de Iván Torres. Pero en el segundo tiempo perdió la compostura y el Lobo haciendo muy poco, y aprovechándose de las debilidades defensivas del Sabalero se quedó con los tres puntos.


De esta manera, la cosecha de dos de los últimos 12 puntos para el equipo de Domínguez puede costarle muy caro en su afán de jugar un certamen internacional en 2018, a pesar que se encuentra a solo dos puntos de la zona de Libertadores. Sin embargo, lo procupante es que solo le lleva cuatro unidades a los equipos que pugnan por ingresar entre los clasificados a la Sudamericana, cuando al elenco rojinegro se le viene un cierre de torneo donde deberá visitar a Central y Racing, y recibir a San Lorenzo y River, rivales que luchan por los mismos objetivos.

Por su parte, Unión arrancó mayo bajo la gestión de Pablo Marini, quien llegó para reemplazar al renunciante Juan Pablo Pumpido y para hacerse cargo del plantel tras el interinato de un partido de Eduardo Magnín. El DT llegó con una idea renovadora, tratando de apostar por un esquema 4-1-4-1 y con el objetivo, según sus propias palabras, de sumar la mayor cantidad de puntos posibles para tener la chance de ingresar a la Sudamericana 2018.

La primera puesta en escena fue un paso en falso duro de asimilar, ya que luego de un primer tiempo aceptable en Rafaela, en el complemento mostró otra vez su peor cara y Atlético le propinó una dura derrota por 3-0, en la antesala de un nuevo derby santafesino.


Y llegó el partido más importante y esperado para los santafesinos, donde llegó de punto atendiendo a lo agrandado que llegaba Colón por la sucesión de resultados positivos bajo la gestión de Domínguez. El equipo de Pomelo Marini jugó un gran primer tiempo, sorprendió a su rival y se puso arriba en el marcador con un gol en contra de Germán Conti. Sin embargo, en el complemento bajó su rendimiento y se tuvo que conformar con un empate tras el penal que Herrera le concedió al Sabalero por la inexistente falta de Nereo Fernández a Vera.


Cuando se suponía que el punto lo dejaría bien parado a Unión llegó el turno de confirmar esa levantada ante un Arsenal que venía realizando una mala campaña, que lo tiene peleando en los últimos lugares de la tabla de los promedios. Sin embargo, no supo llegar al gol y el equipo de Humberto Grondona se llevó los tres puntos tras un yerro defensivo tatengue que supo usufructuar el elenco del Viaducto.


En tanto, también llegó de punto al estadio de Quilmes para enfrentar a un Estudiantes que pelea por ingresar a la Libertadores 2018. A los 24 minutos ya perdía por dos goles producto de malas acciones defensivas tras dos pelotas paradas, el gran karma del equipo en lo que va de 2017. Tuvo un montón de chances de llegar al gol para ponerse en partido, pero entre la ineficacia ofensiva y la gran tarea de Mariano Andújar no pudo anotar por lo que se volvió a Santa Fe con una nueva derrota.


Sin dudas que el punto sumado en mayo no solo lo deja mal parado en la tabla de posiciones y muy relegado en su objetivo de jugar la Sudamericana con el que había iniciado 2017, sino que también lo deja muy preocupado en cuanto a futuro, en relación a la tabla de los promedios para la temporada 2017/2018, donde habrá solo 28 equipos y cuatro perderán la categoría. Empezar a sumar se torna como una necesidad imperiosa para el conjunto rojiblanco, que tendrá un duro cierre de torneo frente a Newell's e Independiente en Santa Fe, y Huracán y Boca en condición de visitante.