Ovación

“Una felicidad muy grande”

La Selección Argentina tendrá a dos jugadores de Regatas en los próximos Juegos Panamericanos de Toronto, que se realizarán del 10 al 26 de julio. Ellos son Andrés Monutti y Julián Daszczyk, que reconoció su satisfacción por ir a dicho certamen: “Hay que aprender de esto”.

Sábado 20 de Junio de 2015

Regatas es reconocido por ser formador de grandes talentos y su historia así lo denota, con un montón de representantes mundialistas y olímpicos. Esto se debe al gran trabajo que se gesta desde el primer día, donde se enseñan los conceptos básicos del deporte para luego dar lugar al crecimiento y la explosión individual. Ahí es donde cada jugador saca a relucir todas su virtudes potenciadas por una enseñanza maestra.El waterpolo es uno de sus mejores ejemplos y que, para continuar con un legajo intachable, sumó a dos de sus más preciados valores a la Selección Argentina que participará desde viernes 10 al domingo 26 de julio de los Juegos Deportivos Panamericanos en Toronto, Canadá, certamen que reunirá a las principales potencias del continente. Una medida más que trascendente para un grupo que quiere dar el salto de calidad con la famosa unión de experiencia y juventud. Así es como Julián Daszczyk y Andrés Monutti quedaron dentro de la nómina final, que tiene como entrenador al rosarino Nahuel Alfonso.

No se trata de una casualidad, ya que el Lagunero es uno de los protagonistas de la actual Liga de Honor, luchando en los puestos de vanguardia y son dos de sus baluartes. Es por ello que se trata de un premio al esfuerzo y a la calidad de un equipo con mucho peso. 

Se la juega

Pronto a emprender su viaje con el representativo nacional, Julián Chaltén Daszczyk (también conocido como Kholy), de 22 años y de profesión peluquero, charló con Ovación sobre este gran objetivo que se le presenta, además de animarse a pensar en las aspiraciones argentinas en un certamen de elite mundial.

—¿Ya estás totalmente mentalizado en lo que se viene o aún no?

—Es muy fuerte saber que iré a un Panamericano de Primera; como será que tengo todas las uñas a la miseria por los nervios y la ansiedad, no me doy cuenta. Más que nada pienso en que es una competencia súper importante y que se me presenta justo ahora, después del trabajo que vengo realizando hace tiempo. Así que es una felicidad muy grande, pero no solo para mí, sino también para mí familia, alumnos, amigos y compañeros. Todo lo que uno hace con la Selección luego lo vuelca en su equipo.

—¿Cómo fue que te enteraste de esta designación?

—No sabía lo que podía pasar hasta la noche anterior. Admito que al principio, no era muy optimista, porque sabía, después de sacar un montón de calculos, que solo quedaba un puesto que cubrir para seis jugadores. Estaba claro que Andrés ya estaba adentro, entonces en la última práctica, anterior a dar la lista final, escuché atentamente las cosas que dijo el entrenador, que quería gente con actitud, y fue ahí donde comencé a pensar que podría estar en la consideración, porque justamente la personalidad dentro del agua es una de mis virtudes, soy muy fuerte en ese aspecto. Básicamente, porque sé que no mido dos metros ni tengo el mejor tiro, pero soy de siempre ir al frente; la actitud no se negocia para mí. Quizás pienso que el tipo (sic) me eligió por todas estas cosas.

—¿Esto es producto de la actualidad de Regatas en la Liga de Honor o por un seguimiento de hace varios años?  

—El año pasado no nos fue tan bien, muy por debajo que la actuación de 2013 (subcampeonato), y eso hizo que bajara mucho mi rendimiento. Pero este año todo cambió, volví a ganar en confianza, contagiado también por mis compañeros y ahora me siento muy contento con mi presente. No sé si merecía la convocatoria, pero vivo mi vida brindándole mucha importancia al waterpolo. En pocas palabras, me gané este lugar en base a mucho trabajo y pasión.

—¿En qué nivel creés que estás?

—Mi techo será cuando deje de jugar. Soy de los que piensan que siempre se puede seguir mejorando. El deporte es eso, progresar, aunque también te pasa factura y te pone un freno; cuando el cuerpo dice basta ya está, entonces uno debe estar predispuesto a dar el máximo en todo momento. Lo más importante de todo es que hay que ser feliz, porque así las cosas tienen más sentido; en caso de carecer de sentimientos, jugar no tendría sentido para mí. La combinación mental y física es fundamental, por eso es clave buscar la perfección en ambas cosas. Todos los días entreno con el fin de ser mejor, incluso más que Felipe Perrone (brasileño nacionalizado español), que es el mejor jugador del mundo. Con esto quiero decir que mi deseo no es enfocarme en ser el número 13 de un plantel, sino uno que cumpla un rol importante. Para eso hay que laburar mucho, por ende en cada entrenamiento dejo todo, sino es un día perdido.

—¿Qué grupo se está formando en la Selección?

—No es fácil armar un buen plantel, porque está conformado por gente con la que comúnmente te cruzás y a la que le querés ganar, entonces lleva de un tiempo de conocimiento. Lo bueno es que te da la posibilidad de ganar más amigos y captar nuevas ideas, factor que ayuda a fortalecer un equipo. Algo de eso vivimos hoy en Regatas, con la diferencia que acá somos todos amigos, por eso es muy importante conocerse y confiar el uno en el otro.

—¿A qué se puede aspirar?

—Antes que nada, lo primordial será aprender todo lo que se pueda, porque después se vendrá el Mundial. En cuanto a los resultados, la idea es quedar por detrás de Estados Unidos, Brasil y Canadá, que son las potencias de América y están un escalón por encima, pero queremos ganarle a Cuba, Ecuador y al resto. Hay que ir por lo más que se pueda.

—¿Cuál es tu objetivo personal?

—El conformismo no va conmigo, con esto quiero decir que no me quedo con que solo formé parte de esta lista. Sé que soy suplente, pero quiero ser el primero, y después de eso, pelearé por ser titular. Soy consciente de lo que puedo dar, pero también comprendo mis limitaciones y eso es vital para entender hasta dónde podemos llegar. Cada momento debe ser de progreso y espero estar a la altura.

—¿Qué decir del presente de Regatas?

—Tuvimos un pequeño percance contra Moreno, el cual nos jugó en contra. Fue un golpe que nos costó mucho asimilar. Justamente llegamos a ese partido de una doble jornada anterior espectacular, de ganarle a GER y Sportsmen; eso nos levantó los humos y lo terminamos pagando. Por eso fue importante la reflexión para cambiar otra vez la cabeza. Así fue como nos acomodamos y estamos peleando nuevamente arriba.     

—¿Se podrá conseguir el título de una vez por todas?

—Espero que sí. Daré todo para cumplir ese sueño.

Juan Diego Ferrante / juandiego.ferrante@uno.com.ar

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