Hay sentencias que abren vías que hasta ese momento eran desconocidas o mejor dicho prohibidas. La famosa Ley Bosman es el mejor ejemplo de lo que un fallo puede revolucionar el mundo del deporte. El pasado 29 de agosto, la Corte de Apelación de Bruselas puede haber revolucionado el mundo del deporte en un fallo que ataca claramente a la impunidad de la que hasta ahora gozaba el Tribunal del Arbitraje Deportivo (TAS).

Desde ahora los dictámenes del TAS no están por encima de los de cualquier otro tribunal civil. Es decir, las federaciones no podrán sancionar a deportistas o clubes con el dictamen del TAS en la mano como único argumento.

El fallo llega como consecuencia de una denuncia presentada por el club suizo Searing contra la FIFA al prohibirle el uso de los fondos de inversión en la gestión del club, fichajes incluidos. Ahora el Tribunal de Apelación le ha dado la razón, poniendo fin a muchas decisiones que tenían vuelta atrás. De esta manera, a partir de ahora el TAS no tiene la última palabra.

Cualquiera de los organismos que rige el deporte mundial podrá ser demandado en cualquier juzgado siempre y cuando los reglamentos se atentan a derecho y estén reconocidos.La sentencia en cuestión llega tras una denuncia a la FIFA, pero las consecuencias no terminan ahí, ya que puede tocar directamente a otras federaciones internacionales o nacionales.

Para la sentencia en contra de lo que considera una injerencia de los derechos humanos, han aplicado el convenio de los Derechos Humanos y la Carta Europea de los Derechos Fundamentales, que habla de la obligación de que un juez independiente sea el encargado de dictaminar sentencia cuando se habla de normas que figuran en los tratados europeos.

El fallo ha arribado como consecuencia de la llegada de los fondos de inversión (TPO) al fútbol, pero el panorama en los casos de dopaje también podría sufrir un vuelco total y absoluto. Hay muchos casos de dopajes que diferentes juzgados han declarado como nulo por diferentes defectos, pero la sanción deportiva continua vigente tras el fallo del TAS.

Ahora el panorama cambia y la última palabra ya no es del tribunal del deporte. Tal y como refleja Iusport, el Tribunal de Apelación considera que: "La FIFA y la UEFA no pueden cuestionar que la solución elegida por el tribunal pueda permitir impugnar cualquier reglamento de la FIFA o de la UEFA ante las jurisdicciones de cualquier país dirigiendo también la acción contra la federación nacional en cuestión, dado que entorpecería las expectativas legítimas de la FIFA y de la UEFA de ser demandadas ante los órganos jurisdiccionales suizos. Efectivamente, la solución se deriva del carácter internacional (mundial para la FIFA, europeo para la UEFA) de las actividades de estas partes y de la estructura piramidal de la organización del deporte, de modo que participan en ella tanto las asociaciones internacionales del más alto nivel como las federaciones nacionales".

Fuente: Marca