Unión dio el golpe ante Lanús y sigue en la Copa Argentina
El Tate arrancó perdiendo el partido, pero reaccionó y mediante los goles de Manuel De Iriondo y Lucas Gamba terminó justificando el resultado y accedió a los octavos de final de la competición. El rival saldrá del partido que jueguen San Lorenzo y Morón.

Martes 15 de Agosto de 2017

Los 90' que jugó Unión generan tranquilidad a una semana del inicio del campeonato. Le ganó a Lanús con absoluta justicia dando vuelta el resultado y demostrando mucha personalidad ante un rival de suma jerarquía como lo es el Granate. Por lo cual el mérito de acceder a los octavos de final de la Copa Argentina es aún más grande teniendo en cuenta el adversario que tenía enfrente.

En el arranque mismo del cotejo lo tuvo Unión, tras una buena presión alta que ejercieron los volantes para recuperar el balón. El mismo derivó en Lucas Gamba que sacó un remate de media distancia que impactó en el travesaño cuando Fernando Monetti estaba vencido. En el rebote lo tuvo Claudio Aquino dentro del área pero su cabezazo se fue por encima del horizontal cuando apenas se jugaban 4'.

Los minutos siguientes permitieron observar al Tate bien plantado en la mitad de la cancha, mordiendo en todos los sectores e incomodando al rival que no encontraba el balón para distribuirlo con precisión y eso indudablemente favorecía al elenco rojiblanco.

Con el transcurrir de los minutos Unión era sólido en defensa, neutralizaba sin problemas a los delanteros de Lanús y cuando se animaba se adelantaba unos metros. Claro está le faltaba claridad en los metros finales dado que carecía de potencia.

Y cuando nada hacía presumir que el Granate pudiese pasar a ganar el partido, apareció Lautaro Acosta con una de sus corridas tradicionales por la banda, le ganó en velocidad a Damián Martínez y cuando Fernández salió a achicar cedió atrás para el ingreso de Alejandro Silva que anticipó a Bruno Pittón y empujó el balón a la red.

Injusticia en el resultado, dado que en un partido parejo, Unión había hecho un poquito mejor las cosas, pero la justicia llegaría unos minutos después con algo de fortuna. Manuel De Iriondo que venía jugando un buen partido se animó y probó desde afuera del área. En el recorrido el balón se desvió en un defensor de Lanús y se terminó colando en el ángulo izquierdo del arco granate. El empate era lo que se ajustaba a lo que fue la primera etapa, con un Unión que hizo más de lo que se pensaba y un Lanús que no estuvo en su mejor versión.

En el segundo tiempo las cosas no variaron demasiado, aunque el equipo conducido por Jorge Almirón se adelantó unos metros y Unión apostó a la contra. De todos modos seguía siendo más que aceptable la labor del elenco conducido por Leonardo Madelón sobre todo teniendo en cuenta el rival que tenía enfrente.

El Tate no dejó de meter a lo largo de todo el partido, muy concentrado y bien escalonado para que el Granate no lo sorprendiera. Por ello no era sorpresa que promediando el segundo tiempo fuera el conjunto rojiblanco el que imponía condiciones aún cuando se retrasara algunos metros.

Sin tener tanto el balón, el Tate insinuaba que en cualquier momento podía dar el golpe y así sucedió tras una notable maniobra de Damián Martínez por el sector derecho que encaró con pelota dominada, ganó el fondo y metió un centro atrás para que Gamba apareciera por sorpresa por el centro y definiera con un toque suave.