Santa Fe

Pisando Barrio: rimas y rap para reflejar la realidad de los jóvenes

En el marco del programa Juventudes Incluidas, diez chicos de los barrios San Lorenzo y Vuelta del Paraguayo escribieron una canción y filmaron un videoclip. Con letra, música e imágenes relataron lo que padecen a diario

Domingo 26 de Marzo de 2017

El programa Juventudes Incluidas pertenece a la Secretaría de Seguridad Comunitaria del Ministerio de Seguridad de la provincia y trabaja desde 2009 con jóvenes en situación de vulnerabilidad social. En este marco, se llevan a cabo distintas acciones, entre ellas un taller de rimas que, fusionado con el rap, logró que chicos de los barrios San Lorenzo y Vuelta del Paraguayo escribieran una canción, le pusieran música y hasta lograron filmar un videoclip. Pisando Barrio se llama el resultado final donde, luego de un año de trabajo, chicos de entre 14 y 18 años pudieron contar y relatar lo que a diario padecen.

Emiliano Delfino es el tallerista, el que estuvo a cargo de la propuesta, pero sobre todo el que escuchó y recolectó cada una de las anécdotas, experiencias y vivencias de estos chicos. "El primer acercamiento comenzó en barrio San Lorenzo en 2014. Ahí se empezó a construir el vínculo con el grupo de jóvenes, no es la única actividad que hago como coordinador de territorio, pero ese año comencé siendo profe de rap. Hace dos años logramos que los jóvenes de este taller se presenten en algunos sitios, pero no pudimos plasmar el trabajo en algo más grande", relató a Diario UNO.

En 2015 se deja de lado este taller por distintas circunstancias y se retoma en 2016 con "mucha más fuerza", dijo y al mismo tiempo agregó: "Conseguimos que La Esquina Encendida nos dé un lugar los viernes, durante dos horas y desde abril y hasta diciembre del año pasado se formó un grupo con jóvenes no solo de San Lorenzo sino también de la Vuelta del Paraguayo".

En esta línea, Delfino contó: "Lo que hicimos fue trabajar las individualidades porque no podíamos dejar de lado que cada uno tenía sus proyectos y cosas con ganas de hacer, pero como meta colectiva nos propusimos que para fin de año íbamos a hacer una canción todos juntos y el deseo era poder grabarla en forma profesional. Así surgió Pisando Barrio, que la armamos entre todos y logramos grabarla".

Este trabajo final se presentó esta semana, en La Mirage. El principal objetivo fue "abrir la mirada ante la sociedad para que se visibilice el trabajo de chicos de barrios vulnerables y sobre todo estigmatizados", pero además se pretende abrir la convocatoria para que "todos aquellos chicos y chicas que quieran y se sientan interesados en la temática se puedan acercar al taller y seguir trabajando en 2017", dijo Delfino y expresó su deseo de tal vez "hacer una producción más compleja, más grande como grabar un disco de rimas".

Balance más que positivo

Volviendo a Pisando Barrio, Delfino contó que el trabajo llevó unos siete meses. "Cuando llegó diciembre (2016) tuvimos la posibilidad de llevar la canción a un estudio y grabarla, luego de muchos ensayos y de intercambios entre los chicos en los barrios, y después nos propusieron grabar el videoclip, entonces toda la banda fue a la Vuelta del Paraguayo donde funciona un bachillerato popular. Les preguntamos qué se imaginaban con el video, qué tomas les gustaría hacer y durante un día lo filmamos en este barrio". Fue a modo de cierre del año, y se reflejó la realidad de un barrio, amenazado por el río y con una realidad muy particular.

"Uno de los objetivos que se trabajó fuertemente fue utilizar la oralidad como principal forma de expresión, valorando la fuerza de la palabra, la memoria, la escritura para luego plasmar en un lápiz y papel todo lo que iba aconteciendo en la dinámica del taller. Es decir letras que no se olvidan y que se pueden traer a la memoria mediante el recurso del rap", explicó Delfino y al mismo tiempo agregó: "Se trabajó mucho en la idea de trabajar ese lenguaje que tiene una función social de denunciar, informar, concientizar, cuidar, entre otras, mezclando jergas de los barrios, vocablos, lecturas que ellos puedan hacer de la vida cotidiana, pero reivindicando también la lucha por los días mejores, por tomar conciencia sobre las desigualdades sociales y raciales que se viven a diario en estos sectores".

A partir de todo esto, lo que refleja la letra de Pisando Barrio son "las vivencias cotidianas de los pibes de los barrios periféricos, que están estigmatizados, y lo que quieren demostrar y contar es que ellos pueden reflejar su realidad cotidiana pero de una forma creativa y no como la sociedad los marca por su color de piel o la ropa que visten, sino que hay algo elaborado, un proceso creativo, donde de alguna manera pueden alzar su voz", dijo el tallerista.

Según contó Delfino, no son chicos que tuvieron conflicto con la ley penal pero "viven en lugares donde siempre hay alguien, un vecino, un primo o un conocido que sí está inmerso en esa realidad; entonces es muy cotidiano para ellos, por lo que trabajamos mucho eso de desnaturalizar esas cuestiones". En este caso son todos varones, hubo mujeres pero "no logramos que se quedaran"; de todas maneras la idea de este año es lograr la fusión y el intercambio entre hombres y mujeres", dijo.

Si bien el formato es taller de rimas y a su vez utiliza la herramienta del rap, "se trabajan otras cosas como la oralidad, la pronunciación, la escritura, la memoria, en definitiva es más abarcativo". Antes de terminar, el responsable de este trabajo y a modo de balance, dijo: "Lo positivo que saco es la responsabilidad que ellos asumieron durante todo el año en mantener el proyecto, de no faltar a los encuentros, de poder conocer otros barrios, de estar abierto a eso, sin violencia; y el trabajo en grupo, comunitario, donde todos fueron protagonistas y aportaron y opinaron sobre cómo hacerlo. Por eso tengo intacta las expectativas para que este año también se haga".

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