"¿Qué tengo que hacer para proteger a mi familia y a mi trabajo?, ¿armarme y robar una vida?, ¿salir a la calle a los tiros cuando me sienta amenazado?, ¿tengo que vender todo lo poco que tengo e irme del país?", se preguntó lleno de bronca e impotencia Gustavo, un vecino de barrio Parque Juan de Garay, quien este martes por la mañana fue víctima de la impunidad de dos jóvenes delincuentes que lo robaron a plena luz del día y a cara descubierta.

Todos esos interrogantes desnudan la indignación de los vecinos de calle Junín al 4000, a media cuadra del Parque Garay, que pese a las cámaras de seguridad de algunas viviendas y a la inminente conexión de una alarma comunitaria en la cuadra, todos los días sienten miedo al salir de sus propiedades y al caminar por las calles.

Este martes minutos después de las 8.30, cuando Gustavo se disponía a bajar de su vehículo para ingresar a su taller a comenzar la jornada laboral, fue arrebatado y sorprendido por dos "pirañas" que pasaron caminando, y al observar que nadie había en las inmediaciones, lo robaron con total impunidad.

"Sorpresa, desesperación e impotencia. Son solo algunas de las cosas que siento. Uno piensa en trabajar dentro de una situación económica muy difícil y se termina encontrando con estas personas que te arrebatan todo. Te violan la intimidad, te roban las herramientas de trabajo de todos los días y para colmo te dejan con una tremenda sensación de vulnerabilidad", subrayó Gustavo.

En las imágenes capturadas por las cámaras de seguridad de una vivienda, se observa claramente cómo los delincuentes pasan caminando por delante de la camioneta donde estaba Gustavo revisando unos papeles antes de ingresar a su talle. Al ver que ningún vecino se asomaba, los jóvenes delincuentes abrieron la puerta del vehículo y tras forcejear algunos instantes con el conductor, lograron sacarle la billetera. Acto seguido, mientras uno de los ladrones sostenía a la víctima, el otro abrió las puertas traseras del utilitario y se hizo con dos cajas de herramientas.

"Uno se siente impotente ante esta realidad que no tiene solución y ante la vista gorda que hace la gente que nos tiene que proteger", expresó Gustavo y finalizó: "Estoy cansado de los versos de los políticos motivando a los ciudadanos con palabras bonitas, pero mientras tanto los delincuentes hacen lo que quieren con la vida de los trabajadores. Nuestros políticos son los responsables directos de esta situación que vivimos; ¿la policía? Bien, gracias. La inseguridad en Santa Fe esta desbordada y no puede haber un patrullero en cada esquina".