La sede del Ministerio Público de la Acusación, ubicada en Montevideo al 1900, a una cuadra de los Tribunales provinciales, fue atacada a balazos esta madrugada por varios sujetos que se movían en motos y automóviles. Tras una persecución policial, se logró detener a varios de los presuntos tiradores, cuando escapaban a bordo de un automóvil, informa La Capital.

De acuerdo a las primeras informaciones, cinco impactos de balas dieron en el frente del Centro Territorial de Denuncias, donde funcionan varias fiscalías, y se logró la detención de un sospechoso tras un enfrentamiento con la policía. Tres impactos de bala dieron contra el cartel que está en la fachada del edificio y otros dos dieron contra la puerta.

El ataque contra la Fiscalía se registró alrededor de las 2.30. Efectivos de la policía salieron a la caza de un automóvil Renault 9, desde el que se efectuaron los disparos. Dos de los ocupantes del coche se tiraron con el vehículo en movimiento, mientras que el restante, que iba al volante, logró ser detenido. Fue en bulevar Seguí y Avellaneda.

En el interior del rodado se encontraron vainas servidas, prueba que incrimina al detenido como autor de los disparos contra la Fiscalía, informaron altas fuentes del Ministerio de Seguridad provincial.

Luego, otra patrulla apresó a otros cinco sospechosos. Se presume que serían los cómplices del individuo detenidos que manejaba el Renault 9.

Hoy el tribunal que preside Gabriel Sansó e integran Carolina Hernández y Bibiana Alonso deberá examinar las 16 condenas y tres absoluciones del juicio a Los Monos. Lo hará bajo medidas de seguridad extremas, en un Centro de Justicia Penal blindado por una policía santafesina recargada a la que, para poder garantizar la labor de la Justicia, se le suspendieron las licencias y vacaciones.

En horas de la madrugada de ayer el edificio donde vivió la familia de Sansó años atrás sufrió un ataque a balazos, recibió unos 25 impactos de arma de fuego. Está ubicado en San Luis al 1400, en pleno microcentro rosarino.

En el lugar dejaron un cartel que rezaba: "Dejen de meter presos a los pibes", la misma leyenda que acompañó el último ataque a tiros al inmueble vinculado con la jueza Marisol Usandizaga.