Policiales

Bº San Lorenzo: quemaron la casa del presunto asesino de un joven

No solo incendiaron la casa de esta persona, sino que además le dispararon a los bomberos que apagaban el fuego. Hirieron a un policía con perdigonadas. Dos vecinos del barrio también fueron baleados en el cuerpo.

Viernes 14 de Noviembre de 2014

Este viernes, en horas de la madrugada y como consecuencia directa del crimen de Luciano Aquino de 16 años, se produjeron numerosos hechos de violencia sobre calle Entre Ríos al 4.500 en el barrio San Lorenzo de Santa Fe. Vale recordar que en ese lugar el jueves, este muchacho fue impactado con un disparo en la espalda que, minutos después, le produciría la muerte en el hospital Cullen de la ciudad de Santa Fe.

Los hechos en cuestión se iniciaron algunos minutos después de la 1.30, cuando un grupo de personas fue hasta una precaria finca ubicada sobre el pasaje Cervantes al 4.600, y le prendieron fuego afirmando que se trataba de la casa del matador de Aquino.

Los vecinos que viven en la zona denunciaron el suceso a la central policial 911 y pidieron la presencia de policías y de los bomberos. Minutos después arribó al lugar una dotación de la agrupación Cuerpo de Bomberos Zapadores, que iniciaron el trabajo de sofocación del foco ígneo, y simultáneamente fueron apoyados por numerosos vigilantes de distintas dependencias que llegaron en buen número para restablecer el orden en la zona.

Les dispararon a los bomberos

Pero los ánimos, lejos de haberse apaciguado mientras los bomberos apagaban el incendio de la vivienda, siguieron encendidos. Dice la información oficial que varios desconocidos dispararon con armas contra los bomberos y que entonces un suboficial policial actuó repeliendo el ataque con su escopeta 12,70 con cartuchos con postas de goma.

El suboficial en cuestión es Pablo Ramírez de 37 años, quien presta servicio como integrante de la dotación de la comisaría 28ª de barrio Barranquitas. Él junto a su compañero de patrulla fueron destinados al barrio San Lorenzo cuando se produjeron los incidentes y vieron como los desconocidos descargaban sus armas de fuego contra los bomberos. Ramírez les disparó balas de goma. Pero desde atrás fue sorprendido por un desconocido que le tiró una perdigonada de cartucho de escopeta que lo impactó en la cabeza y en su brazo derecho.

Su compañero de patrulla, el suboficial José Maidana, lo trasladó hasta el hospital Cullen, donde los médicos de la emergentología le realizaron las curaciones del caso, y finalmente sus superiores policiales le dieron franco de servicio para regresar a su casa, descansar y reunirse con los suyos.

Pero alrededor de las tres de la mañana, cuando Ramírez era llevado por su compañero Maidana por avenida Freyre, observaron antes de llegar a bulevar Pellegrini a un joven que cruzaba la calle corriendo y llevaba bajo un brazo una computadora portátil. Entonces, ambos policías lo siguieron y apresaron al llegar al parque Juan de Garay, y luego supieron que el delincuente también llevada dinero robado de un bar de barrio Candioti.

Juan Trento/policiales@uno.coma.r

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