Judiciales
Sábado 28 de Abril de 2018

"Baigoría, juntamente con González, son dos líderes del tráfico de drogas en Santa Fe"

El fiscal federal Nº 2 de Santa Fe, Walter Rodríguez, habló con UNO Santa Fe sobre el dictamen del juez Francisco Miño, que procesó con prisión preventiva a los señalados cabecillas de una organización narco con base en Santa Fe y estrechos lazos en el exterior.

A días de cumplirse un mes del desbarate de la organización narco que tenía como cabecillas al sargento de la policía provincial Edgardo "Cabezón" Baigoría y su socio, Emanuel "Enano" González, el juez que instruyó la causa, Francisco Miño, dictó el procesamiento para los seis imputados esta semana.

El caso se destapó el pasado 4 de abril, cuando a raíz de 23 allanamientos llevados a cabo en Santa Fe, Santo Tomé y otras localidades, agentes de Gendarmería y Policía de Investigaciones (PDI) de Santo Tomé, detuvieron al efectivo policial santafesino que prestaba servicios en la Comisaría de San José del Rincón; a dos agentes de inteligencia de Gendarmería, Omar "Perro" Sosa y Santiago Armando Alejo; a un cambista de moneda extranjera, Carlos Alberto Ferrero, alias "Tincho", y a un sindicado vendedor de estupefacientes, Carlos Alberto Mansilla.

Todos fueron acusados de haber formado parte, en distintas escalas, del contrabando de estupefacientes provenientes del exterior –marihuana de Paraguay y cocaína de Bolivia– y trasladarlos por tierra a la capital provincial con el fin de distribuirlos en los eslabones inferiores de la cadena del narcotráfico en el departamento La Capital y zonas de influencia.

Al respecto, el fiscal federal que inició la pesquisa, Walter Rodríguez, consideró que la organización desbaratada tuvo algunas características sobresalientes en la negociación de estupefacientes con productores del exterior. A su vez, sostuvo que tiene bastante razonabilidad analizar que la detención en 2016 del sindicado capo narco, Sergio "Zurdo" Villarroel, en Alto Verde, provocó un crecimiento y expansión de la banda liderada por Baigoría y González.

En tanto, el representante del Ministerio Público Fiscal destacó que el grado de participación de los agentes de Gendarmería con la organización narco puso en alerta y fue un llamado de atención, ya que ambos fueron auxiliares de la Justicia en reiteradas oportunidades. "La causa de Baigoría, en este punto, ha sido un mojón concreto porque nos ha requerido la necesidad de revisar algunos antecedentes muy recientes en los cuales actuaron con la Justicia", explicó Rodríguez en un mano a mano con UNO Santa Fe.
—¿Quedó conforme con el procesamiento dictado por el juez Miño?
—Es plenamente compatible nuestro pedido con la decisión judicial.
—¿Quedó disconforme con la excarcelación que brindó el magistrado al cambista imputado por facilitar los medios para que la organización pueda adquirir moneda extranjera?
—No, porque yo opiné a favor de la libertad de él ya que hay que tener en cuenta que el mínimo de la pena en expectativa, mirando en abstracto, es de tres años y entonces le permite obtener la libertad. Asimismo, yo recomendé que sea mediante una caución –fianza real– y el juez accedió, por lo cual está garantizado que no habrá peligro de fuga y tampoco entorpecimiento probatorio.
—¿Cómo describe la organización que tenía al sargento Baigoría como líder?
—Baigoría, de acuerdo a nuestra convicción, juntamente con González, son dos cabecillas, dos líderes de la actividad del tráfico de drogas en Santa Fe. Para poder desplegar esa actividad tenían un modus operandi con algunas características bastante sobresalientes. La más habitual era la de negociar la droga en el exterior. Ya sea, marihuana en Paraguay o cocaína de Bolivia. No es una organización rígida, que siempre se le compra al mismo o transporta el mismo. Siempre estas situaciones son mucho más aleatorias. Lo que diría que es consolidado es el esquema que tenía la organización en la región. Es decir, que están consolidados los resortes para empezar a distribuir la droga en determinados puntos. Pero, lo que está ligado a situación fronteriza, una bajada de estupefacientes, para los acusados, puede ser con uno o con otro y participan distintos actores. El segundo paso de este esquema que tuvo la organización fue que los cabecillas se valieron de un cambio de divisas, por el cual participó esta persona dedicaba al cambio de dinero. Entonces, producen esa compra y lo que nosotros notamos es que no se produce un contacto inmediato con la droga, sino que delegan o tercerizan ese traslado en otras personas, como un elemento para no quedar pegado a cualquier procedimiento. Hay que aclarar que existe, aún no lo tenemos suficientemente averiguado, una especie de "enfriamiento de la droga". Es decir, el guardado en un lugar hasta que estén las condiciones para poder volcarla a los diferentes lugares de expendio.
—¿Cuánto hace que existe esta organización?
—Nosotros pudimos comprobar que esta organización funciona desde 2015, desde el punto de vista probatorio. Es decir, nosotros pudimos probar eso. Luego, podemos proyectarnos, producto de nuestra imaginación, que esta organización tenía una vida un poco más prolongada, ya que este tipo de organización de un día para otro no puede llegar a ponerse en marcha.
—¿Los volúmenes que traficó la organización fueron aumentando con el paso del tiempo?
—Eso es un tanto aleatorio. Se puede producir una bajada muy considerable en cuanto al tamaño pero yo creo que hay varios factores que influyen. Primero, qué volumen de dinero tienen para poder hacer la bajada y eso depende un poco de lo que haya recaudado producto de la inversión anterior.
—¿Influyó la caída del "Zurdo" Villarroel en 2016 para que la organización de Baigoría crezca y se expanda?
—Sin que abone algunos rumores o comentarios que afirman esto, tiene bastante razonabilidad que se pueda proyectar una idea de esta naturaleza. Nosotros estamos viendo en la ciudad cuanto menos un comportamiento muy afín a esta situación y también en otras organizaciones. Cuando se produce algún procedimiento contra un referente barrial y se conoce que tiene algunos puntos de venta a su cargo, enseguida se produce un interés por parte de otra gente dedicada a esta actividad para "coparle" el mercado que venía teniendo quien acaba de caer en una causa penal. Es algo que nosotros estamos viendo con habitualidad y que, de alguna manera, nos interroga acerca de nuestro trabajo porque en forma permanente, cuando se produce alguno de los procedimientos y hay personas que en principio parecieran salir de circulación, enseguida vemos que aparecen otros sujetos.
—¿Hay elementos que permitan sostener que la organización lavó activos?
—Lo estamos estudiando. Hay algunos indicios que nos podrían llevar a permitir especular con esto y al mismo tiempo tenemos en consideración que algunos de los imputados han sido sumamente cuidadosos en función de no ser tan groseros en torno a un incremento patrimonial notoriamente en función al lugar en donde ellos vivían. De igual manera, no todos tuvieron este comportamiento y es algo que lo estamos mirando.
—En la causa hay dos agentes de Inteligencia de Gendarmería que se encuentran detenidos por encubrir a Baigoría. ¿Le causó decepción eso?
—No sé si es una decepción, sí un alerta y un llamado de atención porque no podemos desconocer que en algunos momentos determinados elementos de la Gendarmería y también de la Policía provincial cumplieron funciones como auxiliar de la Justicia. No solo de esta fiscalía sino de otras y de los propios juzgados. De repente se produce este tipo de novedades que nos generan un alerta. De hecho creo que la causa de Baigoría, en este punto, ha sido un mojón concreto a determinadas personas porque nos ha requerido la necesidad de revisar algunos antecedentes muy recientes en los cuales actuaron con la Justicia.
—Cuando se refiere a antecedentes recientes, ¿es en torno a la detención de "El Sabalero" en el barrio Los Troncos el pasado domingo?
—Ese hecho nos dio la pauta de la existencia de algunos vínculos de la naturaleza que estamos hablando.