El conductor frenó de inmediato, descendió del vehículo y asistió a las víctimas. Familiares de las jóvenes intentaron agredirlo
Domingo 29 de Septiembre de 2024
El reloj marcaba las 22.20 del sábado cuando un accidente sacudió la Ruta Nacional 168. Dos hermanas, de 20 y 11 años, caminaban al borde del pavimento, a la altura de la bajada Distéfano, cuando un automóvil las embistió violentamente.
El conductor, S. N., de 25 años, frenó de inmediato, descendió del vehículo y trató de asistir a las jóvenes, que habían quedado tendidas a un costado de la ruta, heridas e inmóviles.
La oscuridad reinante, consecuencia de la escasa iluminación pública, dificultaba aún más la ya caótica escena.
Automovilistas que transitaban por la zona intentaban esquivar el lugar, conscientes del peligro, y rápidamente alertaron a la central de emergencias 911. A los pocos minutos, llegaron efectivos policiales de la Subcomisaría 6° de La Guardia y de la Comisaría 25° de barrio El Pozo. Mientras tanto, los familiares de las hermanas empezaban a llegar al lugar, invadidos por la angustia y el shock.
Heridas
El operativo de emergencia no se hizo esperar. La primera ambulancia del SIES 107 llegó con una médica que revisó a las jóvenes: la mayor, de 20 años, presentaba politraumatismos graves, al igual que su hermana menor. Ambas fueron trasladadas en ambulancias, con sirenas y balizas encendidas, escoltadas por patrulleros que despejaban el camino.
La joven fue ingresada en el hospital José María Cullen, mientras que la niña de 11 años fue llevada al Hospital de Niños Orlando Alassia. Ambas quedaron internadas en observación, mientras los médicos evaluaban la gravedad de las lesiones.
El conductor del auto, que permaneció en el lugar asistiendo a las víctimas, fue detenido por oficiales del Comando de la Costa y trasladado a la Comisaría 25°. Su vehículo quedó secuestrado en la misma dependencia para la realización de peritajes criminalísticos.
Agresión
La situación en la ruta se tornó tensa cuando familiares de las jóvenes, llenos de desesperación, intentaron agredir al conductor. Los policías presentes lograron intervenir y evitaron mayores incidentes. Mientras tanto, se montó un operativo para controlar el tránsito y prevenir nuevos accidentes en el lugar, ya que las condiciones de visibilidad eran pésimas debido a las deficiencias en el sistema de alumbrado público.
Los informes sobre el accidente no tardaron en llegar a la Jefatura de la Unidad Regional I de la Policía de Santa Fe, y de allí al fiscal de Flagrancia del Ministerio Público de la Acusación. Se ordenó la realización de los peritajes criminalísticos tanto sobre el vehículo como sobre el lugar donde ocurrió el atropello. Los análisis toxicológicos del conductor se realizaron conforme al protocolo, mientras que los agentes del área Científica de la Policía de Investigaciones (PDI) comenzaron con las inspecciones para esclarecer las circunstancias exactas del accidente.