Caso Belén Luna: “Esperábamos un fallo que sentara precedente”
Los padres de la adolescente que murió en 2009, cuando el taxi en el que viajaba fue embestido por un conductor alcoholizado, dijeron que tres años de prisión en suspenso no es una pena suficiente 

Viernes 12 de Diciembre de 2014

Ya pasaron cuatro años de la fatídica mañana del 22 de agosto de 2009, cuando Belén Luna, Valentina Bar y Victoria Gastaldi volvían de bailar en un taxi que, en la intersección de 25 de Mayo y La Rioja, fue embestido por un auto, cuyo conductor pasó el semáforo en rojo, a exceso de velocidad, con grado de alcoholemia positivo, sin carné de conducir y sin seguro. El taxi chocó contra la farmacia de la esquina, y Belén salió despedida. Para ella, el accidente fue fatal. 

El conductor del vehículo que embistió contra el taxi, Sergio Germán Mauri (27), fue condenado por el juez correccional Orlando Pascua a tres años de prisión en suspenso, con una inhabilitación para conducir por un plazo de 10 años y a cumplir tareas comunitarias, tres horas por semana durante un año en el Instituto de Rehabilitación Vera Candioti.

La condena no fue lo que los papas de Belén o las chicas que viajaban con ella en el taxi esperaban. Desde que ocurrió el accidente, tanto la familia de Belén como Valentina y Victoria buscaron justicia en el caso particular pero también fueron impulsores de campañas de concientización vial y de modificaciones en la legislación penal para que se apliquen condenas efectivas en los casos de accidentes viales con víctimas fatales.

Un perdón y ayuda comunitaria 

“Esperábamos mucho más de la Justicia, esperábamos un gesto humano como sentar un precedente”, escribió en su muro de Facebook María Elena Roppolo, la mamá de Belén, en un emotivo texto dedicado a su hija. 

Para el juez Pascua, quien se hizo cargo de la causa hace menos de un año, la acusación que le correspondió a Mauri fue la de “homicidio culposo y lesiones culposas graves, agravados por la conducción imprudente de vehículo automotor en concurso ideal”. En la investigación quedó probado que Mauri conducía alcoholizado, que no tenía licencia de conducir y que el auto no tenía seguro. 

“Nosotros queríamos que él vaya a la cárcel. En cambio lo inhabilitan para manejar, cosa que no creemos que lo afecte mucho porque cuando nos chocó a nosotras no tenía carné de conducir y le indican que debe pedir perdón públicamente. Pero si en cinco años no lo hizo por su propia voluntad, no es una disculpa muy significativa”, expresó ayer Valentina Bar en diálogo con Diario UNO.

Y aseguró que existen antecedentes en la Justicia provincial en los que se aplicaron penas de hasta cinco años de prisión efectiva por muertes culposas en accidentes viales. Pero consideró que el cambio de juez y el apuro por dictar sentencia antes de que la causa prescriba en marzo próximo morigeraron la condena final. La misma apreciación hizo la mamá de Belén: “La condena es del tipo «antes que nada», o «qué podés esperar de la Justicia argentina»”.

“Muy poco para tanto daño”

“Es muy poco para tanto daño. Con todo lo que Mauri hizo, la muerte de una persona y todo lo que eso conlleva parece un chiste que solo tenga que ir durante un año, tres horas a un lugar. Esa es toda la pena que le dan. Nosotros lo que podemos hacer es estar atentos para que cumpla con todo lo que dispuso el juez. Que si lo vemos manejando, que sepa que va a ir preso. Y por lo demás, seguir intentado, por otros lados, que exista mucha más conciencia de seguridad vial. Después de una muerte así, uno vive para buscar justicia y para que no le vuelva a pasar a nadie más”, concluyó Valentina.

El accidente

El choque entre el taxi Chevrolet Corsa, conducido por Santiago Navarro, contra el Fiat Duna que conducía Mauri fue a las 6.30, en la intersección de 25 de Mayo y La Rioja. Tras el impacto, el taxi hizo un trompo y terminó contra el frente de una farmacia ubicada en esa esquina. Las tres chicas sufrieron politraumatismos y fueron derivadas al hospital Cullen. Belén había quedado en el piso de la farmacia, cubierta por una repisa y escombros producto del impacto del auto con la vidriera del negocio. Estaba muy lastimada y su cuerpo resistió solo algunas horas. Las chicas regresaban de un boliche de la Recoleta a sus domicilios tras dejar a una amiga que vive detrás de la Terminal y se volvían a sus casas en barrio Roma.

Todos los testigos apuntaron que quien pasó el semáforo en rojo fue Mauri. En el expediente consta la declaración de un remisero que dice que esa madrugada circulaba por Catamarca y levantó pasaje en esa calle y su intersección con San Martín. Al llegar a 25 de Mayo, vio pasar al Duna blanco por esa arteria hacia el sur a gran velocidad. El trabajador dobló por 25 de Mayo y vio cuando el Duna atravesó el semáforo en rojo y embistió la parte trasera del taxi.

También se presentó, de manera espontánea, un matrimonio que circulaba en su vehículo detrás del taxi y que contó que vieron que el taxista cruzó a muy baja velocidad la intersección de calle La Rioja y 25 de Mayo con el semáforo en verde. Ese testimonio evidenció que el Duna cruzó con el semáforo en rojo y ocasionó el accidente.